Redacción

Ciudad de México a 1 de noviembre de 2017

Con el objetivo de que la comunidad universitaria ‘se ponga los lentes de la igualdad’, evite los prejuicios y observe a las personas desde sus propias necesidades, tanto físicas como afectivas, y todos sean tratados de manera justa, la Universidad Iberoamericana Ciudad de México puso en funcionamiento baños incluyentes, señaló Elvia González del Pliego, coordinadora del Programa de Asuntos de Género.

En el letrero del baño para todo género reza la frase: “Toda persona puede usar este baño sin importar identidad y expresión de género”. Dichos sanitarios se encuentran en los edificios principales de la Universidad (A,B,C,D y E). Al respecto, González del Pliego aseguró que este tipo de propuestas representan pequeñas acciones que podrían generar reflexiones en favor de la inclusión, del respeto a la igualdad y la no discriminación.

Añadió que la idea surgió tras observar lo que pasa en otros países y ámbitos. Tal es el caso de la Universidad de Georgetown, localizada en Estados Unidos, la cual cuenta con este tipo de baños e implementa acciones para reconstruir espacios en los que se pueda dar cabida a más personas.

En el caso de la IBERO, se trata de un primer paso, pero no lo es todo, Elvia González enfatizó que un mundo ideal sería contar con baños generales, con puertas individuales, de acceso a toda la gente y en los que se comparta el lavamanos.

“Pero se tiene que ir paso a paso para no generar reacciones adversas; primero hay que cambiar la forma de pensar y de entender lo que implica ser incluyente, y luego hacerlo en la cuestión estructural y física de la institución”, explicó la especialista.

La académica recordó cuando una exalumna transgénero platicó lo que vivía en los baños. En el de hombres padecía rechazo y violencia. Mientras que en el de mujeres había gritos e inconformidad. Entonces surgió la pregunta ante una situación básica: ¿Adónde puedo ir al baño? ¿Cómo haces un espacio en donde pueda entrar cualquier persona? “Es un tema de respeto”, apuntó.

Explicó que en la IBERO aún falta la reconstrucción de otros baños para que después no haya necesidad de separar a hombres de mujeres, salvo en vestidores, pero en los sanitarios lo ideal sería estar al estilo sueco, es decir, compartiendo.

“En el programa llevamos dos años y medio trabajando sobre el tema de género. Estas pequeñas acciones te permiten detenerte un instante y reflexionar acerca del porqué se necesita otro baño”, dijo.

El pasado viernes, cuando empezó a funcionar este sistema, escuchó a una persona que consideró una agresión esta iniciativa. Al respecto, la maestra afirmó que lo que se agrede es al status quo. Sin embargo, es necesario reflexionar sobre lo que se considera violencia y una falta de respeto.

“Si logramos ponernos del otro lado, escuchar a los compañeros y entender todas las problemáticas a las que se enfrentan en cosas tan básicas como ir al baño, podemos pensar en otras necesidades y en otras problemáticas que también son importantes”, señaló la académica.

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