Redacción

Ciudad de México a 16 de febrero de 2017

A través de un oficio, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) solicitó a la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) la reinstauración de Camila, una chica trans colombiana que este semestre debería cursar sus últimas materias para obtener el grado de maestra en ciencias sociales. Sin embargo, la unidad académica correspondiente no le permitió inscribirse bajo el argumento que no cumplió con algunos requisitos académicos.

En charla con los medios de comunicación tras la presentación del libro Nada sobre nosotros sin nosotros, la titular del Conapred, Alexandra Haas,  explicó que al ser la institución educativa una universidad pública local, la investigación será llevada a cabo por la Comisión de Derechos Humanos de Zacatecas. Sin embargo, mientras el asunto se dirime, el Consejo ha solicitado la restauración del derecho a la educación para Camila.

Esto, indicó, debido a que el seguimiento al caso tomará cierto tiempo, el cual, se pierde y no puede recuperarse. Sobre todo, añadió, si se toma en cuenta que una de las soluciones planteadas por la universidad es que Camila se reinscriba a la maestría en ciencias sociales para el próximo ciclo, que comienza en 2019, y la vuelva a cursar.

Los hechos

En enero pasado, Camila, chica trans originaria de Colombia y residente en Zacatecas, solicitó al director de la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la UAZ, Rubén Ibarra Escobedo, la posibilidad de inscribirse unos días después ya que aún se encontraba en su país de origen a propósito del período vacacional de invierno.

Al no obtener respuesta, regresó a su centro de estudios, pero le notificaron que había sido dada de baja del Conacyt, es decir, ya no tendría beca para cursar sus estudios.

Ante los hechos, ella decidió solicitar que le permitieran continuar estudiando sin beca, argumentando que ella se haría responsable de sus gastos. El director de la unidad le pide que hable con los profesores de las asignaturas correspondientes. A uno de los primeros con quien acudió fue su tutor de tesis, cuya respuesta fue que “mejor se devolviera a Colombia, aludiendo a problemas personales y no académicos”.

Posteriormente, el mismo director de la unidad le comunica que los profesores no desean su continuación en el programa además de que ya no puede inscribirse y probablemente no pueda cumplir con las asistencias reglamentarias, pues los cursos ya habían comenzado.

Para no dejar transcurrir más tiempo, escribió una carta al rector de la universidad zacatecana, en la cual le explica la situación y pide se le permita terminar el plan de estudios que cursaba en la entidad académica. La única respuesta ha sido el silencio.

Sobre si la situación deriva de una conducta transfóbica, la titular del Conapred respondió que aún no se ha cerrado la investigación.

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