Leonardo Bastida Aguilar

Ciudad de México a 19 de julio de 2018

Ante los próximos cambios en las administraciones federales y estatales, trabajadoras sexuales de diferentes entidades de la República Mexicana externaron su preocupación por una posible falta de respeto a sus derechos humanos y laborales y el estancamiento del reconocimiento del  trabajo sexual como un trabajo no asalariado durante el 21 Encuentro de la Red Mexicana de Trabajo Sexual .

En el marco del encuentro, las y los participantes recordaron que algunos integrantes del  Movimiento de Regeneración Nacional han intentado establecer zonas de tolerancia para el ejercicio del trabajo sexual, mantener políticas como los controles sanitarios, e incluso, algunas acciones represivas  hacia trabajadoras y trabajadores sexuales cuando fueron funcionarios públicos de otras administraciones.

Como parte de las actividades se presentó el Informe Sexenal del Observatorio Laboral del Trabajo Sexual en México, en el cual se destacó que “la violencia del narcotráfico y de las fuerzas del orden contra las trabajadoras sexuales ha mantenido el mismo nivel que en el sexenio de Felipe Calderón, catalogado por trabajadoras sexuales consultadas como los mandatos donde se ha incitado al odio hacia ellas, con el pretexto al combate del crimen organizado o a la trata de personas”.

Otro punto desfavorable para las trabajadoras sexuales es la vigencia de disposiciones legales que quitan a quienes ejercen el trabajo sexual la patria protestad de sus hijos e hijas a pesar de la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con respecto al amparo 2159/2012, en la cual se determinó que la prostitución no es motivo para retirar la patria protestad a una persona y que la medida era discriminatoria. Aún hay 24 leyes estatales que avalan dicha medida.

El documento también señalo que ante las políticas de seguridad implementadas por el Estado, en 23 entidades se han desplazado a las trabajadoras sexuales a otros puntos de concentración, siendo víctimas de extorsión por parte de grupos del crimen organizado o de las propias autoridades.

En el contexto de dichas disposiciones y bajo el pretexto de la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos se han utilizado a los condones como elementos de prueba   para fincar el delito de trata de personas, lenocinio y delincuencia organizada, y a los controles sanitarias para la aplicación de pruebas de VIH para extorsionar a las trabajadoras sexuales.

Además de tomar en cuenta las recomendaciones contenidas en el Informe México 2018 de la Global Alliance Against Traffic in Women, entre las que destacan, la intensificación de  la prevención de la trata de personas, especialmente en lugares donde desaparecen muchas mujeres jóvenes e indígenas, y donde hay una alta tasa de feminicidios o donde laboran las trabajadoras sexuales;  el mejoramiento de  la protección de las posibles víctimas de la trata, como los hijos e hijas de trabajadoras y trabajadores sexuales, que son especialmente vulnerables al secuestro y abuso por parte de los cárteles de la droga; la inclusión de las trabajadoras sexuales como un grupo especial que necesita protección en la alerta de violencia de género contra las mujeres, y rechazar las propuestas legislativas que pretenden criminalizar el uso de los servicios de las víctimas de la trata de personas (incluso sin saber que son víctimas), ya que esto en la práctica criminalizaría a los clientes de todas las trabajadoras sexuales.

Como avances en la temática, se consideró a la  cartilla de derechos humanos de las personas trabajadoras sexuales por parte del programa de VIH, Sida; así como el documento El VIH, el sida y los derechos humanos: el caso de las y los trabajadores sexuales producido por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)  y el reconocimiento del trabajo sexual como trabajo no asalariado en el estado de Coahuila.

Entre los pendientes en la materia están el cese al retiro de la patria protestad de sus hijas e hijos a las trabajadoras sexuales, el reconocimiento de la cartilla de derechos humanos de la CNDH, la homologación del trabajo sexual con el trabajo no asalariado como en la ciudad de México y Coahuila, la cancelación de los controles sanitarios para las trabajadoras sexuales y la publicación del “Memorándum y Acuerdo para dejar de utilizar los condones como prueba de esos delitos (de trata)” en el Diario Oficial de la Federación.

A lo largo del encuentro, algunas trabajadoras sexuales compartieron diversos testimonios sobre el impacto positivo que ha tenido en sus vidas el haber podido retomar sus estudios académicos, e incluso algunas ya han presentado examen de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México.