Redacción

Ciudad de México a 11 de octubre de 2019

Por unanimidad, el Senado de la República ratificó la Convención Interamericana Contra Toda Forma de Discriminación e Intolerancia, adoptada en La Antigua, Guatemala, el 5 de junio de 2013, por la Organización de Estados Americanos (OEA).

De esta manera, México se suma al documento que establece que “todo ser humano es igual ante la ley y tiene derecho a igual protección contra toda forma de discriminación e intolerancia en cualquier ámbito de la vida pública o privada” y que “tiene derecho al reconocimiento, goce, ejercicio y protección, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales consagrados en sus leyes nacionales y en los instrumentos internacionales”.

Al respecto, la senadora Patricia Mercado comentó que con la ratificación de estas dos convenciones, hay mucho que festejar el próximo 18 de octubre, Día contra la Discriminación, y recalcó que lo que se firme se tiene que cumplir a cabalidad y se tendrán que tomar decisiones en consecuencia.

De igual manera, en la misma sesión se ratificó la Convención Interamericana Contra el Racismo, la Discriminación Racial y Formas Conexas de Intolerancia, cuyo objetivo es anular “cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia, en cualquier ámbito público o privado, que tenga el objetivo o el efecto de anular o limitar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de uno o más derechos humanos o libertades fundamentales consagrados en los instrumentos internacionales aplicables a los Estados Partes de la OEA”.

La Convención contra toda forma de discriminación

La Convención consta de cinco capítulos y 22 artículos. El primer apartado define a la discriminación como “cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia, en cualquier ámbito público o privado, que tenga el objetivo o el efecto de anular o limitar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de uno o más derechos humanos o libertades fundamentales consagrados en los instrumentos internacionales aplicables a los Estados Partes”.

Motivada, entre otros factores por la orientación sexual y la identidad y expresión de género, además de nacionalidad, edad, sexo, idioma, religión, identidad cultural, opiniones políticas o de cualquier otra naturaleza, origen social, posición socioeconómica, nivel de educación, condición migratoria, de refugiado, repatriado, apátrida o desplazado interno, discapacidad, característica genética, condición de salud mental o física, incluyendo infectocontagiosa, psíquica incapacitante o cualquier otra.

El segundo bloque del documento establece los derechos protegidos y menciona que todo ser humano es igual ante la ley y tiene derecho a la igual protección y al reconocimiento, goce, ejercicio y protección, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales consagrados en leyes nacionales e instrumentos internacionales aplicables a los Estados integrantes de la OEA.

El tercer apartado indica que los Estados se comprometen a prevenir, eliminar, prohibir y sancionar, de acuerdo con sus normas constitucionales y con las disposiciones de la Convención Americana de Derechos Humanos, todos los actos y manifestaciones de discriminación e intolerancia.

Entre estos actos destacan el apoyo, privado o público, de actividades discriminatorias o que promuevan la intolerancia, incluido su financiamiento; la publicación, circulación o diseminación, por cualquier forma y/o medio de comunicación, incluida la Internet, de cualquier material que defienda, promueva o incite al odio, la discriminación y la intolerancia; cualquier restricción discriminatoria del goce de los derechos humanos; la elaboración y la utilización de contenidos, métodos o herramientas pedagógicos que reproduzcan estereotipos o preconceptos, y la restricción del ingreso a lugares públicos o privados con acceso al público.

El cuarto capítulo menciona que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos podrá presentar peticiones que contengan denuncias o quejas de violación en la que haya una situación de discriminación.

La quinta parte indica que la Convención no debe ser utilizada para reducir la protección de los derechos.

Hasta el momento, la Convención ha sido firmada y ratificada por 10 Estados: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Haití, Panamá, Perú y México.

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