Redacción NotieSe

Ciudad de México a 7 de abril de 2018

En el marco del Día Mundial de la Salud, 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud, que cumple 70 años, recordó que la mitad de la población mundial no tiene acceso a servicios de salud esenciales y más de 800 millones de personas (casi 12 por ciento de la población mundial) gastan alrededor del 10 por ciento del presupuesto familiar en gastos de salud para sí mismos, un hijo u otros familiares, incurriendo en lo que se ha denominado “gastos catastróficos” por lo que hizo un exhorto a los líderes mundiales para que se comprometan a adoptar medidas concretas para promover la salud de todas las personas.

En el caso del continente americano, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó que tres de cada 10 personas no acceden a la atención de salud por motivos financieros, dos 2 de cada 10 personas no buscan atención médica por barreras geográficas, la mayoría de los países de la región destinan un promedio de 3.8 por ciento de su producto interno bruto a la salud, por debajo del 6 por ciento recomendado.

Para la agencia interamericana, la zona es una de las más inequitativas del mundo en materia de acceso a la salud por lo que el lema de la efeméride es “Salud para todos”.

Cobertura universal

Ambos organismos señalaron que la cobertura de salud universal implica que todas las personas y comunidades tengan acceso, sin discriminación alguna, a servicios de salud sin tener que exponerse a dificultades financieras. Abarca toda la gama de servicios de salud, desde la promoción hasta la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados al final de la vida. Y éstos deben ser de calidad, integrales, seguros, eficaces y asequibles para todos.

Involucra no solo que todas las personas estén cubiertas, sino también que tengan acceso a la atención que necesitan, cuando la necesitan y donde sea que se encuentren. Como expresión de la salud para todos en el siglo XXI, la salud universal implica acciones de todos los sectores de la sociedad para enfrentar la pobreza, la injusticia social, el déficit de educación y la vivienda insalubre, entre otros factores, que influyen sobre el estado de salud de las personas.

Dicho concepto  no significa la cobertura gratuita para todas las posibles intervenciones sanitarias, con independencia de su costo, dado que ningún país puede proporcionar todos los servicios gratuitamente de manera sostenible, pero si la responsabilidad de buscar una ampliación paulatina de la cobertura de esos servicios y de la protección financiera, a medida que se disponga de más recursos.

Los organismos recordaron que el acceso universal a la salud no sólo implica brindar tratamientos médicos para las personas, sino que incluye además servicios destinados al conjunto de la población, como campañas de salud pública y una correcta sinergia  entre todos los componentes del sistema de salud: los sistemas y los dispensadores de atención de salud que prestan servicios sanitarios a las personas, los centros de salud y las redes de comunicaciones, las tecnologías sanitarias, los sistemas de información, los mecanismos de garantía de la calidad, la gobernanza y la legislación.

En diciembre de 1945, las delegaciones de Brasil y China propusieron la creación de una organización internacional de salud. En Nueva York, en julio de 1946 se aprobó la constitución de la Organización Mundial de la Salud y entró en vigencia el 7 de abril de 1948, cuando el vigésimo sexto país de los 61 gobiernos signatarios ratificó su firma.

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