Redacción

Ciudad de México a 17 de mayo de 2017

En los últimos tres años, de enero de 2014 a diciembre de 2016, 202 personas LGBT, o percibidas como tales, fueron asesinadas en México motivados, presuntamente, por la orientación sexual o la identidad o expresión de género de las víctimas. En promedio, esa cifra significa 67 asesinatos por año y alrededor de 6 al mes. En 2016 se registró la cifra más alta con 76 víctimas, reveló el más reciente reporte de la organización civil Letra S Sida, Cultura y Vida Cotidiana A.C.

Del total de asesinatos, 108 corresponderían a mujeres trans (travestis, transgénero y transexuales), 93 a hombres gays u homosexuales, y solamente una mujer lesbiana. “Las mujeres trans son las más expuestas a este tipo de violencia letal. Es la primera vez que el número de mujeres trans asesinadas supera al número de gays en nuestro registro”, según explican en el reporte. Los patrones de violencia se dan en función de la identidad sexual y de género de las víctimas. Mientras que la mayoría de los cuerpos de los hombres homosexuales fueron encontrados en sus domicilios con múltiples heridas provocadas por objetos punzocortantes o asfixiados, los cuerpos de las mujeres trans fueron encontrados en la vía pública o en lotes baldíos con heridas provocadas por armas de fuego. Además, el promedio de edad de las víctimas gay u homosexuales es mayor, 36 años, al del promedio de las mujeres trans, 22 años.

Así mismo, 33 de los cuerpos de las víctimas presentaba signos de tortura antes de ser ultimadas, mientras que 15 presentaban signos de violencia sexual. Sin embargo, los autores del reporte consideran que esas cifras están subreportadas y calculan que podrían ser mayores, ya que el ensañamiento con los cuerpos de las víctimas LGBT es uno de los elementos que distinguen a los crímenes motivados por el odio o el prejuicio a diferencia  de los homicidios simples.

Veracruz, el estado con mayor número de casos

Por otro lado, cuatro estados de la república concentran la tercera parte del total de asesinatos. El estado con mayor número de casos es Veracruz, con 22 asesinatos, seguido por el Estado de México y por Quintana Roo, con 15 cada uno, seguidos por Chihuahua con 14 asesinatos. En la Ciudad de México, el recuento es de ocho asesinatos presuntamente motivados por el odio o el prejuicio en los últimos tres años: dos en 2014, uno en 2015 y cinco en 2016.

El reporte también da información sobre algunas características diferenciables de las víctimas. De esta manera, se pudo identificar a seis activistas defensores de derechos humanos, a tres migrantes mujeres trans de Centroamérica (Guatemala y Honduras), y a seis hombres gay o percibidos como homosexuales con VIH. Sin embargo, se desconoce si estas características diferenciales fueron determinantes en la comisión del delito.

De acuerdo con el informe, únicamente fueron identificados 64 posibles responsables de estos ilícitos. Lo que equivale a la tercera parte del total de asesinatos. Algunos de ellos ya contaban con antecedentes penales, se trata de delincuentes comunes o incluso bandas dedicadas al robo que seleccionan a hombres gay u homosexuales como víctimas de sus delitos. En el modus operandi seguido por estos delincuentes fingen interés sexual u erótico para atraer a sus víctimas y someterlas fácilmente. Lo hacen en lugares frecuentados por gays o incluso utilizan los chats de contactos. Según los autores del reporte, este es uno de los hallazgos observados que, por lo regular, pasa desapercibido por los agentes de investigación, desestimando el prejuicio que subyace en la selección de la víctima y la saña utilizada en la comisión del crimen.

En cuanto a las líneas de investigación seguidas por los ministerios públicos, sólo en 17 casos se consideró al crimen de odio como la principal línea a seguir. A pesar de que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en su Informe sobre Violencia contra personas LGBT recomienda, según mencionan los autores del reporte, priorizar la motivación del odio o del prejuicio en las investigaciones.

Por otro lado, en 20 de los casos se insiste en la línea de investigación del crimen pasional, que de acuerdo a los autores está cargada de prejuicios y estereotipos basados en la patologización de la homosexualidad y de la transexualidad como trastornos. Línea de investigación que descarga en la víctima parte de la responsabilidad del delito y puede terminar criminalizando a las parejas de las víctimas, como fue el caso de Óscar, joven gay liberado en 2015 luego de pasar injustamente más de 4 años en prisión.

Por último, en el primer cuatrimestre del presente año se han registrado por lo menos 20 asesinatos de personas LGBT. De estos, 13 víctimas eran mujeres trans, seis hombres homosexuales y un hombre bisexual.

Debido a la enorme dificultad de acceder a los expedientes judiciales, el reporte está basado en el monitoreo de 635 notas de prensa de más de 70 medios impresos y digitales de todas las entidades de la república. Por lo que, de acuerdo a los autores, no puede considerarse representativo, pero sí un indicador confiable para valorar tendencias y características del problema de la violencia homicida dirigida contra personas LGBT.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*