Redacción

Ciudad de México a 26 de enero de 2017

Ante la reciente decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de no permitir el financiamiento a organizaciones civiles que promuevan la interrupción legal del embarazo o la planificación familiar con fondos públicos estadounidenses en otros países, el gobierno de los Países Bajos, a través del Ministerio de Desarrollo Internacional propuso la creación de un fondo internacional de apoyo a estas agrupaciones civiles.

Al respecto, la ministra Lilianne Ploumen declaró a la prensa europea que dedicará sus labores a convencer a sus homólogos europeos y latinoamericanos para crear dicho fondo que ayudará a mitigar el impacto financiero en las organizaciones que trabajan en pro de los derechos sexuales y reproductivos, sobretodo de las mujeres, pues la merma será de alrededor de 600 millones de dólares.

La funcionaria holandesa profundizó en el tema y explicó que “la prohibición del aborto no dará lugar a un menor número de abortos, sino que dará pie a prácticas clandestinas más irresponsables y a una mayor tasa de mortalidad entre las madres”.

Si bien dijo desconocer el montó que aportará su país al fondo, recordó que el año pasado, con fondos holandeses, se evitaron seis millones de embarazos no deseados y medio millón de interrupciones en todo el mundo.

De acuerdo con Marie Stopes International, una de las organizaciones afectadas, con trabajo en México, la medida acarreará como consecuencia que no se puedan prevenir 6.5 millones de embarazos a escala global y se lleven a cabo 2.2 millones de abortos inseguros, que podrían derivar en la muerte de 21 mil 700 madres jóvenes durante los próximos cuatro años.

El pasado 23 de enero, el mandatario estadounidense firmó la reinstauración de lo que se ha denominado “política de Ciudad de México”, un mandato presidencial en el que se define la postura del presidente entrante con respecto al aborto, pues establece restricciones monetarias para las organizaciones civiles que trabajan el tema.

Instaurada en 1984 por Ronald Reagan, durante una visita en la capital mexicana, está medida ha sido refrendada, de manera tradicional, por los presidentes surgidos del Partido Republicano como George Bush y George W. Bush y anulada por los de origen demócrata como Bill Clinton y Barack Obama.

Con información de El Mundo

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