Anadshieli Morales Celaya

Ciudad de México a 1 de agosto de 2017

Datos de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud indican que hasta julio de este año se ha registrado una razón de muerte materna de 32  defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados. Pese a la disminución de 13.2 puntos porcentuales con respecto de lo registrado a la misma fecha del año pasado, la Sociedad Mexicana de Salud Pública A.C. alertó sobre la posibilidad de la previsión de dichas muertes,

Por esa razón, de 2014 a la fecha, Sociedad Mexicana de Salud Pública llevó a cabo el Proyecto de Fortalecimiento de la Salud sexual y Reproductiva en seis entidades del país: Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Estado de México, Hidalgo y Yucatán, estados donde existe mayor número de muertes maternas registradas, enfatizando en el Plan de Seguridad para la prevención de las mismas dentro de su comunidad.

Dicho proyecto contempla brindar información y herramientas sobre la salud sexual y reproductiva, para que las mujeres puedan conocer cuáles son sus derechos sexuales y reproductivos, los métodos anticonceptivos, sexualidad responsable (sobre todo en adolescentes) y el proceso de embarazo.

Como parte de las acciones, las mujeres embarazadas son capacitadas para conocer los síntomas y signos de alarma, así mismo, en conjunto con los familiares o redes de apoyo cercanas y la mujer organizan el Plan de Seguridad de la embarazada, el cual permite llevar un control del embarazo como saber a qué institución acudir, anticipar el cuidado de otros hijos, tener listo el medio de transporte, actuar efectivamente ante cualquier signo de alarma, entre otras. Lo anterior está diseñado de acuerdo con el contexto en el que se encuentra para que en aquellas comunidades en dónde no se hable español, pueda ser traducido al idioma de la comunidad, respetando también los usos y costumbres de la misma.

 Ni una muerte más durante el embarazo, parto o puerperio

En palabras de Lourdes Motta, presidenta de la Sociedad, “los objetivos del proyecto son: reducir el impacto de todas las enfermedades alrededor del embarazo, parto y puerperio, mejorar las condiciones de vida de las mujeres, evitar la muerte materna, y en mujeres en edad fértil se busca también el espaciamiento de los embarazos […] para garantizar el cumplimiento de su derecho a la salud sexual y reproductiva”.

Para Motta es de suma importancia romper con la idea naturalizada respecto a la muerte materna como parte del embarazo, así mismo se deben reconocer las problemáticas médicas y sobre todo sociales como parte fundamental para prevenir cualquier situación que conlleve a la mortalidad en el proceso de embarazo, parto y puerperio.

Lo anterior va desde una perspectiva intercultural dentro de las instancias de salud para que existan traductores, diagnósticos oportunos para la intervención médica en los casos de condición de salud diferente durante el embarazo, así como el cuestionamiento de usos y costumbres en las comunidades indígenas que en ocasiones no respetan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Para la Sociedad Mexicana de Salud Pública, el Proyecto de Fortalecimiento de la Salud sexual y Reproductiva ha sido punta de lanza para que se erradique la muerte materna en los lugares donde intervienen, también ha aumentado la demanda de métodos anticonceptivos en  población adolescente, hecho que evita embarazos no planeados y refuerza el trabajo del gobierno en materia de salud sexual y reproductiva para que los esfuerzos sean cada vez una realidad en todas las entidades en donde prevalece la muerte materna como problema de salud pública.

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