Leonardo Bastida Aguilar y agencias

La presencia de las mujeres en las noticias que se transmiten o publican en América Latina es de apenas 29 por ciento, según datos obtenidos por el Global Media Monitoring Project, elaborado en 2010 y retomado por Aimée Vega Montiel, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, en el libro Género, medios, TICs y periodismo. A 20 años de la plataforma de acción de Beijing, publicado por Comunicación e información de la mujer (Cimac) y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Presentado en la  XVI Feria Internacional del Libro Zócalo 2016 y la 30 Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara 2016, el libro compila los trabajos realizados en mayo de 2015 a propósito de los 20 años de la creación de la Plataforma de Acción de Beijing, en cuyo apartado J, dedicado a las mujeres y los medios de difusión, se establece la necesidad de aumentar el acceso de las mujeres a los medios de comunicación a través de la expresión de sus ideas; erradicar las imágenes estereotipadas de mujeres en los contenidos mediáticos y promover imágenes equilibradas.

Sin embargo, a dos décadas de distancia, en la revisión de la situación en América, Vega Montiel menciona que en el continente, sólo 39 por ciento del personal en la industria mediática son mujeres con una plaza de tiempo completo, mientras que casi 70 por ciento tiene una plaza de medio tiempo.

Sobre el texto, durante la presentación en Guadalajara, Perla Gómez Gallardo, la presidenta de la CDHDF, Perla Gómez Gallardo, manifestó la urgencia de visibilizar la violencia contra las mujeres para que se exija respeto a su dignidad y derechos.

Señaló que es preocupante que entre seis y siete mujeres mueran asesinadas a diario en México y que 70 por ciento de la violencia hacia ellas provenga de su pareja, ex pareja o familiar cercano.

“Es un dato que alerta. Es un dato que nos obliga a voltear a mirarnos a nosotros mismos como sociedad y decir: ¡Cuidado! No toleremos que en un estereotipo de mujer, de niña o de joven que se transmite en medios de comunicación se reproduzcan patrones de normalidad de violencia”, puntualizó.

Asimismo, la ombudsperson capitalina comentó que no es menor el nivel de riesgo que se vive en el país para ejercer el periodismo, lo que provoca la existencia de la autocensura como forma de protección para poderlo ejercer.

Aseveró que ante el contexto de violencia que prevalece en el país, las mujeres deben apropiarse de sus derechos. “No están solas, sí nos importan y sí nos indigna y sí queremos que haya un cambio”, finalizó.

En la presentación de la ciudad de México, Jacqueline L’Hoist, titular del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, recordó que 61 por ciento de las quejas recibidas por su organismo provienen de mujeres, de las cuales, 33 por ciento, responden a situaciones en las que se les despidió por estar embarazadas.

Sobre la discriminación hacia las mujeres en los medios de comunicación, mencionó que persiste un lenguaje no incluyente además de cierto estigma y discriminación como han sido los casos de las mujeres colombianas, en los que se les cuestiona mediáticamente sobre su trabajo o su forma de vivir, sin conocer a ciencia cierta cuál era.

El libro está dividido en siete apartados: la conferencia inaugural de Margaret Gallagher, que de cierta manera resume la esencia del texto en su disertación; los diagnósticos regionales de todos los continentes sobre la situación de las mujeres al interior de los medios de comunicación y la cobertura que se da a sus agendas; posteriormente, un apartado dedicado a las representaciones de género en los contenidos mediáticos.

Otra sección está dedicada a la reflexión sobre el acceso y participación de las mujeres en las industrias de comunicación; un tercer conjunto de artículos está enfocado a las políticas de género y comunicación, y otro al género y la libertad de expresión. A manera de conclusión, el último apartado plantea los retos a seguir con la Agenda Post Beijing +20.

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