Dulce Carpio Reyes – enviada

Acapulco, Guerrero a 2 de junio de 2017

Alrededor de 2.5 millones de personas viven con osteoartritis en México, se estima que para el 2050 la cifra aumentará a 20 millones de personas afectadas, comentó José Manuel Aguilera, presidente del Colegio Mexicano de Ortopedia y Traumatología.

Por esa razón, expertos nacionales e internacionales se congregaron para presentar los últimos avances científicos en la materia durante el LXII Congreso Nacional de Ortopedia y Traumatología, celebrado en Acapulco, Guerrero.

Considerada como una enfermedad crónico degenerativa, la osteoartritis consiste  en el desgaste natural del cartílago, el cual amortigua el peso y permite el movimiento de todas las articulaciones, como cadera, rodillas, hombros, manos, dedos, tobillos y columna vertebral. Entre los 30 y 60 años, todos los seres humanos empezamos a perder la capacidad de regenerar el cartílago, debido a que las células madres empiezan a morir, un proceso completamente natural, señaló el especialista.

Al deteriorarse las articulaciones, las personas comienzan a perder movilidad, por lo que el caminar, correr, brincar, agacharse o realizar cualquier movimiento articular, son acciones bastante dolorosas. Sin embargo, existen otros factores generadores de la también llamada artrosis, como el sobrepeso, la genética, el sexo (teniendo mayor incidencia en la población femenil), deformaciones de nacimiento, las fracturas u otras lesiones articulares que son mal atendidas.

De igual manera, la esperanza de vida en el país es cada vez mayor, es decir, entre mayor promedio de edad tengamos, mayores serán los problemas relacionados a la osteoartritis, indicó Aguilera, quien consideró que la osteoartritis  será un problema de salud pública, que puede afectar hasta el 80 por ciento de las personas mayores de 60 años, inmovilizándole de cualquier actividad productiva e incluso en muchas ocasiones, el familiar a cargo del paciente dejará o perderá su trabajo, lo que genera una pérdida económica.

El ortopedista destacó que la osteoartritis tiene una prevalencia del 10.5 por ciento en la población mexicana, siendo de 10 a 12 veces más frecuente que la artritis reumatoide, llegándose a confundir dichos padecimientos debido a las deformidades que causan en las articulaciones.

“La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune, es decir, el padecimiento puede aparecer a los 15, 30 o 60 años de edad y la osteoartritis es una afección degenerativa que normalmente se asocia a un proceso senil”, agregó.

Finalmente, descartó que el tronido de dedos tenga alguna relación con la osteoartritis. Lo que en realidad se produce al realizar dicha acción, es que los tendones brinquen en la articulación y éstos cambien de lugar, lo que provoca inflamación sobre todo si se truenan diario y en caso  de sentir dolor al tronarlos se debe acudir al doctor, explicó.

Por su parte, Salvador Deyden Ibarra, ortopedista y traumatólogo, añadió que ejercicios como el atletismo, salto de altura, ciclismo entre otras actividades tienden a desgastar el cartílago, por lo que se recomienda realizarlos de manera gradual y combinarlos con otras prácticas de menor impacto como  la caminata, apretar una pelota con las manos o el realizar bolitas de papel con una servilleta, esto dependiendo de la afección.

Reiteró que este padecimiento se asocia con el envejecimiento, dañando cualquier articulación que provoca dolores que van y vienen sobre todo durante climas fríos o lluviosos, aunado con la rigidez matutina y deformidades evidentes y afecta al 10 por ciento de la población mundial mayor de 60 años, según la Organización Mundial de la Salud.

El tratamiento puede variar según la alteración que van desde la ingesta de glucosamina, sulfato de condroitina o colágeno hidrolizado, hasta el tratamiento, denomiando viscosuplementación, consistente en inyectar en las rodillas una sustancia llamada ácido hialurónico, el cual se produce naturalmente para proteger al cartílago de golpes, pero con los años se deja de producir.

Luego de agotar todos los procedimientos naturales y farmacológicos, se podría contemplar la cirugía de reemplazo protésico, por ejemplo un implante ya sea de polietileno, titanio, acero quirúrgico o plástico. Sin embargo, Deyden Ibarra resaltó que entre menor edad tenga la persona mayor será el riesgo a someterse a una segunda operación debido a que la actividad diaria afloja la prótesis sin olvidar que los costos de la intervención son muy elevados.

Una alternativa

El colágeno es una proteína natural que produce el cuerpo, proporcionando mantenimiento a nuestros huesos, piel, ligamentos y tendones, a partir de los 25 años las personas empezamos a disminuir su producción, perdiendo anualmente el uno por ciento y colocando a nuestras articulaciones vulnerables con riesgo a perder la movilidad efectiva de rodillas, caderas, hombros, manos, tobillos y columna vertebral.

La ingesta de colágeno previene y retrasa el desgaste de las articulaciones, reduce el dolor mejorando la movilidad, ejemplo de ello son suplementos alimenticios que contienen colágeno bajo un proceso llamado hidrólisis térmica enzimática para una mayor absorción.

De acuerdo con Gabriel Rodríguez del laboratorio Expanscience, el colágeno hidrolizado además incrementar la cantidad de colágeno y elastina en el cuerpo, no contiene azúcar, debido a que el país se encuentra en los mayores índice de obesidad, hipertensión y diabetes.

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