Redacción

Ciudad de México a 14 de noviembre de 2018

A cinco años de la adopción de la Organización de Estados Americanos (OEA) de la Convención Interamericana contra toda forma de Discriminación e Intolerancia, México se suscribió al documento mediante la firma del mismo por parte del secretario de relaciones exteriores, Luis Videgaray, en la sede del organismo.

Durante la ceremonia de firma de la Convención, Luis Almagro, secretario general de la OEA, señaló que la Convención busca crear las mejores condiciones para que todos los miembros de la sociedad puedan preservar y desarrollar su identidad.

“Por su historia, tamaño y riqueza cultural, México es un país muy determinante en el sistema interamericano. Por eso celebramos doblemente su firma a la convención, porque confiamos en que muchos países seguirán su ejemplo y se sumen a esta iniciativa cuyo objetivo es lograr más derechos para más gente”, añadió Almagro.

La Convención

La Convención consta de cinco capítulos y 22 artículos. El primer apartado define a la discriminación como “cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia, en cualquier ámbito público o privado, que tenga el objetivo o el efecto de anular o limitar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de uno o más derechos humanos o libertades fundamentales consagrados en los instrumentos internacionales aplicables a los Estados Partes”.

Motivada, entre otros factores por la orientación sexual y la identidad y expresión de género, además de nacionalidad, edad, sexo, idioma, religión, identidad cultural, opiniones políticas o de cualquier otra naturaleza, origen social, posición socioeconómica, nivel de educación, condición migratoria, de refugiado, repatriado, apátrida o desplazado interno, discapacidad, característica genética, condición de salud mental o física, incluyendo infectocontagiosa, psíquica incapacitante o cualquier otra.

El segundo bloque del documento establece los derechos protegidos y menciona que todo ser humano es igual ante la ley y tiene derecho a la igual protección y al  reconocimiento, goce, ejercicio y protección, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales consagrados en  leyes nacionales e instrumentos internacionales aplicables a los Estados integrantes de la OEA.

El tercer apartado indica que los Estados se comprometen a prevenir, eliminar, prohibir y sancionar, de acuerdo con sus normas constitucionales y con las disposiciones de la Convención Americana de Derechos Humanos, todos los actos y manifestaciones de discriminación e intolerancia.

Entre estos actos destacan el apoyo, privado o público, de  actividades discriminatorias o que promuevan la intolerancia, incluido su financiamiento; la publicación, circulación o diseminación, por cualquier forma y/o medio de comunicación, incluida la Internet, de cualquier material que defienda, promueva o incite al odio, la discriminación y la intolerancia; cualquier restricción discriminatoria del goce de los derechos humanos; la elaboración y la utilización de contenidos, métodos o herramientas pedagógicos que reproduzcan estereotipos o preconceptos, y la restricción del ingreso a lugares públicos o privados con acceso al público.

El cuarto capítulo menciona que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos podrá presentar peticiones que contengan denuncias o quejas de violación en la que haya una situación de discriminación.

La quinta parte indica que la Convención no debe ser utilizada para reducir la protección de los derechos.

Hasta el momento, la Convención ha sido firmada por once Estados: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Haití, Panamá, Perú, Uruguay y México. Aunque el único país que lo ha ratificado es Uruguay.

En el caso de México, el Senado de la República es el órgano legislativo encargado de ratificar el mismo.

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