Rocío Sánchez

Ciudad de México

Gay Gigante no fue siempre gigante. Cuando niño, ni siquiera sabía que era gay. O al menos no sabía que “gay” se llamaba lo que sentía, lo que expresaba, lo que era. Pero lo que sí fue aprendiendo mientras se hacía mayor era que los demás veían algo malo en él, y por eso quería pasar lo más desapercibido posible.

Gabriel Ebensperger (Chile, 1983), diseñador gráfico y artista visual, llega a México a presentar* su primera obra de narrativa gráfica, Gay Gigante (Tusquets), una sincera y lúdica referencia a su propia infancia y adolescencia.

Durante sus veintes, Ebensperger se dedicaba a la publicidad y había dejado de lado sus proyectos personales. Durante un momento para replantear su vida y con intenciones de iniciar un blog de dibujo, su amigo el artista gráfico Alberto Montt (www.dosisdiarias.com) lo alentó a hacerlo y le dijo que la única vía para ello era la autorreferencia.

El tema guía para su trabajo surgió de “este miedo de no poder pasar desapercibido, que pensé que era una cosa que nos pasa a todos cuando pequeños”, dice Ebensperger en entrevista con NotieSe. En su infancia creía que nunca iba a dejar de ser el raro en cualquier situación en la que estuviera: “en la foto de fin de curso, en el ascensor, en cualquier parte”. Pero en especial, le pasó una vez en aquella década de sus veinte. “Me saqué una foto con unas amigas en una Polaroid, miré la foto al tiro y pensé, juzgándome: ‘qué gay y qué gigante’. Mis amigas eran todas bajitas y yo sobresalía en la foto”, recuerda el joven de gran estatura.

Con ese nombre nació su blog. Empezó a avanzar y algunas viñetas se hicieron virales, “eso me dio más aliento para seguir”. Ya avanzado el proceso, fue contactado por la editorial chilena Catalonia, que publica una selecta colección de narrativa gráfica, y ese fue el primer espacio donde la obra cobró vida. “Me dieron luz verde y la confianza para hacer el proyecto completamente como yo quería”, reconoce.

 

Para chicos y grandes, gays y heteros

Durante el proceso de poner en dibujos su historia, el oriundo de Viña del Mar no intentaba dialogar con nadie en particular. “Era como una narración mental. Quería mostrarlo lo más transparente posible, y así lo hice: cada vez que intentaba censurarme, yo lo señalaba y me preguntaba ¿por qué no quieres poner esto?, ¿te da miedo? Ponlo”.

Esta autoexigencia de honestidad da paso a que Gay Gigante muestre vivencias sobre la masturbación o los contactos sexuales a través del ciberespacio. Sin embargo, no se trata de una obra “para adultos”, sino de una que por su tono coloquial y un poco sarcástico logra conectar con otros públicos además del lésbico, gay, bisexual, trans e intersexual (LGBTI).

“El libro tiene un atractivo obvio y directo a la comunidad LGBTI, así que me gustaría que llegara más a un público que se considera heterosexual, que está teniendo hijos, que tiene sobrinos”. Esto es importante, considera, porque “ahí está nuestra comunidad también, en los niños que están creciendo, que están por ahí pero no sabemos dónde y hay padres que posiblemente no van a querer conversar con ellos porque es incómodo”. Una lectura como esta, entonces, puede llevar a que padres y madres tengan una empatía de preguntarse “¿qué le estará pasando a mi hijo?”. Gabriel desea que, con la lectura del libro, quizás los padres puedan hablar de este tema y decirles a sus hijos que está bien, que pueden contarles cualquier cosa, “cosas que a mí no me las dijeron y que me habrían cambiado la vida enormemente”, comenta. Por fortuna, este nivel de aceptación ya lo observó en Chile, donde el libro se empezó a masificar más allá de la comunidad LGBTI.

 

“La ‘salida del clóset’ es un acto de violencia”

Gay Gigante subraya la necesidad de la autoaceptación. El autor, cuestionado sobre qué hay después de la revelación de la homosexualidad, reflexiona sobre un punto crucial:

“La ‘salida del clóset’ el libro no la toca a propósito porque es una especie de cliché que yo no quería seguir alimentando. Ese rito de salir del clóset a la comunidad heterosexual que tienes alrededor tuyo me parece un acto muy violento que se nos ha impuesto, que nos hemos impuesto sin darnos cuenta lo que realmente significa. Creo que convendría darle un nuevo valor a ese salir del clóset y transmitirles a los jóvenes que es un proceso interno, que uno debe decir ‘ya me empiezo a aceptar’, ‘empiezo a aprender a volver a quererme’. Pero salir del clóset es como un rito de pedirle permiso a tu entorno heterosexual para existir y decirles ‘¿me van a respetar, por favor?’. Eso lo encuentro feroz”.

El ilustrador defiende el hecho de que “no debiéramos pedirle permiso a nadie, simplemente ser, y la gente que tenemos alrededor tendrá que ir conociéndonos de a poco.”

En ese contexto, le preguntamos su opinión acerca del matrimonio igualitario. Sobre esto, reconoce que proviene de una familia muy tradicional y que se trata de un núcleo muy importante para él porque todos sus integrantes le han brindado un apoyo fundamental. Es decir, de ninguna forma critica la figura del matrimonio, pero también es cauteloso: “hay que ser súper vigilantes de cuáles son esas normalizaciones que en realidad están ahí para tranquilizar a la comunidad heterosexual y no para ayudarnos a nosotros”. Así, lamenta que en Chile no se haya legislado el matrimonio para todas las personas, mientras en la vecina Argentina es legal desde 2010.

 

Los jóvenes gays y el mercado

“¿Crees que las generaciones que han crecido en la era de Internet viven su homosexualidad con menos culpa?”, se le cuestiona. “Evidentemente hay diferencias súper marcadas”, responde. “El problema nuestro era estar solos viviendo esas cosas. Entonces, por un lado es muy bonito que, para las personas de la comunidad LGBT que hoy tienen 10 años, ahora haya esa naturalidad con la que sus papás (la mayoría, me atrevería a decir) tienen la capacidad de decir ‘en el mundo existen humanos heteros, bis y gays’, así estén de acuerdo o no. A mí jamás me dijeron eso”.

Sin embargo, le preocupa un grupo en particular: los jóvenes alrededor de los veintes. “A ellos les llegó Internet, hubo más información, pero los veo viviendo esa comercialización muy liviana de lo gay. Esto no es para menospreciarlos, pero siento que a nosotros nos sirvió sufrir un poquito para desconfiar de ciertas cosas y poder juzgarlas. Yo al menos en Chile y a través de las redes veo un tono muy liviano”.

Para el artista gráfico, lamentablemente existe un sector amplio de jóvenes LGBT que cuentan “con ciertos privilegios que los insensibilizan a buscar esa memoria” de la lucha histórica de la comunidad sexodiversa. Eso dificulta que estos jóvenes entiendan “lo que ha pasado, lo que les puede pasar, y se quedan con la idea de que todos los aceptan cuando no es verdad”. Y alerta: “puedes ser gay y consumir y nadie te va a matar en la calle… por ahora, pero las cosas pueden retroceder fácilmente”.

* Gay Gigante se presenta este jueves 19 de enero a las 20:00 hr en Bucardón (Donato Guerra #1, Col. Juárez. CDMX).

One Comment

Carlos

Muy buen articulo, creo que puede ser uno de los desafios mas grandes cuando no logras salir de closet y ser tu abiertamente. Saludos

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