Leonardo Bastida Aguilar

Ciudad de México a 16 de noviembre de 2017

A pesar de que en octubre se dictó sentencia por homicidio en contra de Bernardo López Gutiérrez, concubino de Nadia Muciño Márquez, quien, junto con su hermano Isidro, le quitaron la vida a Nadia el 12 de febrero de 2004, frente a sus hijos e hija, familiares de la víctima, abogadas y defensoras de derechos humanos consideraron que aún no pueden considerar que haya una justicia completa, pues uno de los autores materiales del crimen sigue libre y no se ha reconocido a algunos de los familiares de la víctima como parte de las personas afectadas por los sucesos.

En conferencia de prensa, María Antonia Márquez, madre de Nadia, expuso que ante la dilación de la resolución del caso por parte de las autoridades, el caso ha sido enviado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pues tampoco se ha sancionado a los servidores públicos que cometieron omisiones durante las investigaciones, entre ellos, el perito Michel  Aceff Sánchez,  responsable de la desaparición de los objetos de prueba, y quien dictaminó que la muerte de Nadia fue producto de un suicidio a pesar de que sus nietos declararon ante las autoridades  que su tío y su padre habían asesinado a su madre.

Al respecto, Viridiana Valguiñon de la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia comentó que a lo largo de todo el proceso se ha cuestionado la veracidad de los testimonios de los hijos e hija de Nadia, razón por la cual salió libre Isidro, a pesar de que el magistrado a cargo había avalado los mismos, pero después se desdijo.

Además que, indicó, aún no hay una justicia integral debido a que no se ha reconocido a María Antonia Márquez como sujeta a reparación del daño a pesar de ser la persona que por casi tres lustros ha buscado el acceso a la justicia.

Por su parte Karla Michelle Salas, abogada integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, recordó que todos los feminicidios son prevenibles y el caso de Nadia no fue la excepción, pues ella había vivido episodios de violencia anteriores, presentado denuncias, pero nunca obtuvo respuestas.

María de la Luz Estrada, coordinadora general del Observatorio Ciudadano Nacional contra el Feminicidio, mencionó que el caso de Nadia es reflejo de la situación que se vive en México en cuanto a la violencia contra las mujeres y el acceso a la justicia, la cual llega incompleta, pero además, para gozar de ella, se deben pasar filtros como el cuestionamiento, por parte de las autoridades,  hacia la calidad moral de la víctima.

Además de que las investigaciones periciales carecen de perspectiva de género y las autoridades no han cumplido con su obligación de garantizar la vida de las mujeres.

Los hechos

Los hechos ocurrieron  el 12 de febrero de 2004, al interior del domicilio de Nadia, ubicado en Cuautitlán Izcalli, donde cohabitaba con su concubino, Bernardo López Gutiérrez, y sus tres hijos. Aquella tarde, Bernardo y su hermano Isidro López Gutiérrez “El Matute” golpearon y agredieron a Nadia  hasta dejarla muerta con un lazo en el cuello e hincada con todo el cuerpo golpeado, pretendiendo simular que se había colgado de una viga en el baño.

Fue hasta  horas después que los tres hijos de Nadia dieron aviso a los vecinos que se supo de los hechos, se habían quedado con ella.

Desde el principio, las familiares de Nadia observaron irregularidades en la investigación como que los peritos olvidaron llevarse la soga con la que fue cometido el crimen, la camisa sangrada del cónyuge de Nadia en la que quedó plasmada la mano de la víctima fue desaparecida. no se realizó la prueba del raspado de uñas al cadáver de Nadia, en la averiguación previa se determinó que su hija tenía sólo tres horas de muerta cuando en realidad tenía más de 10 de haber dejado de existir. Tampoco recabaron pruebas ni existe constancia de que se hubiera llevado a cabo el aseguramiento del lugar ni de los objetos. No tomaron fotografías del lugar, salvo del cuerpo de Nadia y sólo describieron la escena y levantaron el cadáver.

Tres años después de los hechos, se logró la detención de Isidro López “El Matute”, a quien la Primera Sala Colegiada de Tlalnepantla ratificó un auto de formal prisión sustentándose en las declaraciones de los hijos e hija de Nadia. Sin embargo, en febrero de 2010, Isidro fue dejado en libertad después de que la misma sala colegiada y los mismos magistrados  descalificaran los testimonios de los menores, argumentando que eran fantasiosos y que los infantes eran  incapaces de distinguir una verdad de una fantasía.

Un año antes, se interpuso una denuncia contra los servidores  públicos involucrados en el caso por negligencia y corrupción, poniendo a la familia en riesgo.

El 14 junio de 2012 fue detenido Bernardo López Gutiérrez, concubino de Nadia, a quien, casi cinco años después, la última semana de octubre, el Juzgado Primero de Cuautitlán dictó una sentencia de 42 años de prisión por haber cometido el asesinato de Nadia.

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