Redacción

Ciudad de México a 23 de octubre de 2017

En marzo de 2017, se recibió la primera queja por parte de un usuario de la Clínica Especializada Condesa (CEC) en contra de un médico dermatólogo del lugar por considerar que durante la atención médica que le había brindado fue sujeto de acoso sexual.  Dos quejas similares llegaron en abril y mayo al Módulo de Derechos Humanos “Francisco Galván Díaz” por lo que se notificó la situación a la dirección y al departamento de asuntos jurídicos del lugar, explicó Juan Garduño Bautista, integrante del módulo, en conferencia de prensa.

Tras conocer la situación, las autoridades de la CEC realizaron una investigación y en agosto de este año, el área de Asuntos Jurídicos de la Secretaria de Salud de la Ciudad de México levantó un acta administrativa en donde comparecieron tanto los quejosos como el médico inculpado, respetando su derecho de audiencia, y decidiéndose el cese de su cargo.

Dos meses después de haberse tomado la decisión, integrantes de la sección 18 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, encabezados por su líder Ricardo Hernández Carmona, tomaron las oficinas de la Dirección Ejecutiva del Centro para la Prevención y Atención Integral del VIH de la Ciudad de México el pasado viernes 20 de octubre., las cuales siguen bajo su poder.

De igual manera, colocaron cartulinas con mensajes donde exigen la destitución de la titular de la dependencia, Andrea González, la expulsión de las organizaciones de la sociedad civil que brindaban servicios de apoyo al público usuario de la CEC, y calificaron la decisión como “un acto de nepotismo” en violación a los derechos laborales del médico, del cual, exigieron su restitución inmediata.

Al respecto, Alejandro Brito Lemus, director de la organización civil Letra S, a la cual pertenece el proyecto del módulo de derechos humanos,  indicó que la situación no es problema de reconocimiento de derechos laborales sino que “lamentablemente el Sindicato está defendiendo a un acosador”.

El también periodista añadió que en cuanto a la petición de expulsar a las organizaciones, recordó que la CEC es una propuesta de la sociedad civil organizada por lo que desde su inauguración cuenta con mecanismos de participación comunitaria.

Por su parte, Rodrigo Moheno, de Fundación México Vivo, mencionó que las organizaciones de la sociedad civil también apoyan a las y los trabajadores de la Clínica por lo que la información que difunde el Sindicato está tergiversada.

A través de un comunicado, el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/sida reiteró su respaldo al Programa de VIH de la Ciudad de México y resaltó la importancia que ha tenido la sociedad civil en las intervenciones de respuesta a la epidemia.

Las y los panelistas coincidieron en que con las medidas tomadas por integrantes del sindicato hay un acto de intimidación, y por tanto, han recurrido al Mecanismo de Protección de Defensores de Derechos Humanos de la Ciudad de México, a fin de evitar actos de violencia en su contra, pues su mayor deseo es continuar con su labor al interior de la Clínica,  aunque por el momento han decidido detener sus labores.

Actualmente, la CEC ofrece más de mil atenciones al día en sus diferentes servicios y programas (atención al VIH e infecciones de transmisión sexual, salud mental, diagnóstico consejería, clínica para población trans, atención a trabajadores sexuales, a población migrante y privada de su libertad, entre otros.

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