Leonardo Bastida Aguilar

Ciudad de México a 29 de mayo de 2017

Casi el 50 por ciento de estudiantes que se asumen como parte de la comunidad LGBTI (49.75 por ciento) afirmó padecer situaciones de acoso escolar al interior de los planteles escolares donde estudian actualmente la secundaria o la preparatoria  de manera frecuente, debido a su orientación sexual, identidad o expresión de género, según datos obtenidos en la  Segunda Encuesta Nacional sobre Violencia basada en Orientación Sexual e Identidad de Género en México.

El estudio, elaborado por la Coalición de Organizaciones contra el Bullying por Orientación Sexual, Identidad o Expresión de Género en México, mostró que quienes más padecen situaciones de acoso o violencia al interior de una institución educativa son las mujeres trans y hombres trans que estudian secundaria y preparatoria, ya que 61 por ciento y 55 por ciento respectivamente han sido objeto de burlas transfóbicas y agresiones físicas.

La investigación, en la que participaron las organizaciones civiles Clóset de Sor Juana, Coalición de Jóvenes por la Educación y la Salud Sexual, Espolea, Fundación Arcoíris por el Respeto a la Diversidad Sexual e Inspira Cambio, indicó que la cifra de acoso escolar por orientación sexual se redujo a 43 por ciento  en el caso de las mujeres lesbianas y a 40 por ciento en el caso de hombres gays en etapa escolar.

Parte de esta sensación de animadversión se debe a que con frecuencia, alrededor de 48.8 por ciento de quienes contestaron la encuesta afirmaron  escuchar comentarios homofóbicos y lesbofóbicos como “maricón”, “tortillera,” ”puto”, “marimacha”, “joto”, o “trailera” de manera regular por parte de sus compañeros.

De acuerdo con la Encuesta, apoyada por  la Gay, Lesbian and Straight Education Network de los Estados Unidos y Todo Mejora de Chile, la mayoría de quienes dijeron no ser víctimas de violencia escolar  eran personas que no estaban “fuera del clóset”, es decir, sus compañeros no saben que son lesbianas o gays.

La mayoría de  las personas participantes (82.4 por ciento) afirmaron sentirse inseguros o inseguras en sus centros de estudios  debido a sus características personales y 60 por ciento reconoció no reportar los incidentes de bullying al personal escolar debido a que tienen miedo a ser discriminados o a que sean “sacados del clóset” ante sus padres.

En contraparte, de quienes sí reportaron los incidentes, sólo la mitad tuvieron una respuesta positiva por parte de sus maestros o directivos, lo cual muestra que la homofobia, la lesbofobia o la transfobia  no sólo existe entre estudiantes sino también entre el personal de las escuelas. Las áreas escolares reportadas con mayores índices de violencia fueron baños, vestidores y clases de educación física.

Sobre esto último, 32.7 por ciento de las personas participantes en la Encuesta aseguraron que evitaban el uso de los sanitarios del plantel educativo donde estudian; 21.3 por ciento, los vestidores; 20.9 por ciento, las clases de educación física, 18.3 por ciento los campos o instalaciones deportivas de la escuela, y 14. 9 por ciento en la cafetería.

En torno al abordaje de la temática de la diversidad sexual en las clases, 35 por ciento reportó que en los contenidos de las materias nunca se ha abordado el tema, 30 por ciento dijo que se ha abordado de manera positiva, y un 24 por ciento, que  de manera negativa. Las materias en las que se tocaron los temas más frecuentemente fueron Formación Cívica y Ética y Español.

Sobre el comportamiento del personal docente ante la problemática, las y los participantes señalaron que sólo en uno de cada cuatro casos hubo una intervención por parte de este y en 21.3 por ciento de los casos afirmaron que no hubo intervención alguna por parte de profesores o integrantes del equipo de trabajo a pesar de ser testigos de los hechos. Casi tres de cada cuatro participantes (72.2 por ciento) dijeron que alguna vez escucharon comentarios homofóbicos y lesbofóbicos por parte de sus profesores/as u otro personal del centro de estudios.

Panorama

El bullying motivado por la orientación sexual y la identidad de género es uno de los más comunes y de los más graves, de acuerdo con estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, la Cultura y la Educación, organismo que ha reportado que el rechazo hacia las personas LGBT o que son percibidas como tales, no sólo se dan entre los pares escolares sino por parte de profesores y profesoras así como padres y madres.

Al respecto, durante la presentación del documento en la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Baeza explicó que el estudio responde a las necesidades detectadas durante la Primera Reunión Internacional Ministerial “Respuestas del Sector Educativo a la violencia por motivo de Orientación Sexual e Identidad de Género”, celebrada en París, Francia en mayo de 2016. Durante dicha reunión, México, en conjunto con otros 54 países, firmó el “Llamamiento Ministerial a la Acción para una educación inclusiva y equitativa para todos los educandos en un entorno exento de discriminación y violencia, en particular la violencia por razones de orientación sexual e identidad o expresión de género”.

A fin de plantear soluciones a la problemática, el estudio emite una serie de recomendaciones, entre las que destacan: visibilizar la problemática de la violencia escolar basada en la orientación sexual, identidad y expresión de género en los espacios educativos; atender desde las distintas instancias y grupos competentes la problemática de la discriminación y la violencia contra niñas, niños, adolescentes y jóvenes LGBT; investigar y plantear desde el sistema educativo una estrategia para identificar, reconocer y accionar sobre la problemática de cómo es la violencia escolar basada en la orientación sexual, identidad y expresión de género así como diseñar, implementar y evaluar políticas públicas que se han puesto en marcha o que faltan por emprender en el sistema educativo.

En la encuesta participaron mil 770 estudiantes de secundaria y preparatoria que se reconocieron como LGBTI de todo el país, de entre 12 y 19 años. El cuestionario se aplicó entre junio y septiembre del 2016 a través de internet, con el fin de mantener la confidencialidad de las y los participantes.

One Comment

MARCO GRO.

ENTRE LOS 12 Y 19 AÑOS AÚN SE ESTÁN FORMANDO NO PUEDEN EXPRESARSE GENERÍCAMENTE. AÚN DEPENDEN DE SUS PADRES O TUTORES.

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