Redacción

Washington, D.C. a 27 de julio de 2017

“Después de consultar con mis generales y expertos militares, el Gobierno de Estados Unidos no aceptará ni permitirá individuos transgénero en el Ejército. Nuestros militares deben estar centrados en la victoria y no pueden cargar con los tremendos costes médicos y la alteración que los transgéneros supondrán en el Ejército”, afirmó el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a través de su cuenta de Twitter.

Los mensajes fueron colocados en su red social después de haberse compartido un video del discurso dado por el mandatario estadounidense a un grupo de veterano de  las fuerzas armadas norteamericanas en Youngstown, Ohio, en el cual, afirmó que “es deber de su gobierno proteger a quienes han protegido a los Estados Unidos”, y por tanto, es necesario hacer reformas al Departamento de Defensa para “atenderles de manera adecuada”.

En caso de entrar en vigor, esta medida representaría un retroceso con respecto a los cambios impulsados por el anterior mandatario, Barack Obama, quien prohibió la expulsión de las personas trans de las fuerzas armadas, quienes eran consideradas como “desviadas sexuales”, y por ende, no podían permanecer en el ejército. Las reformas consistieron en aceptarles y proporcionarles su tratamiento completo como parte de los servicios médicos a los que tenían derecho.

Algunos argumentos para echar abajo la medida inclusiva provinieron de la Asociación de Médicos de Estados Unidos, la cual señaló que los médicos militares no están preparados para atenderlos y mucho menos para asegurar su correcta transición.

Cifras proporcionadas por el Instituto Williams de la Escuela de Derecho de la Universidad de California en Los Ángeles indican que al interior de las fuerzas armadas hay alrededor de 15 mil 500 elementos activos transgénero y alrededor de 134 mil veteranos de guerra vivos identificados como personas trans.

“Los miembros transgénero han arriesgado sus vidas alrededor del mundo, y las prohibiciones anteriores les han impedido ser ellos mismos o acceder a los servicios médicos que requieren. Esta situación ha arrojado implicaciones negativas para la optimización de las fuerzas armadas. Un integrante de éstas que puede hablar abiertamente de su identidad de género y recibir las atenciones adecuadas puede ser más productivo y enfocarse mejor en sus tareas”, advierten expertos del Instituto.

Cabe recordar que las fuerzas armadas estadounidenses recibirán un aumento presupuestal de 54 mil millones de dólares más con respecto a lo asignado durante 2017.

No se discrimina

Aunado al anuncio de Trump, el abogado general de los Estados Unidos, Jeff Sessions anunció que prepara un recurso legal en el que argumenta que el Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964 no protege a las personas LGBTI de actos discriminatorios, debido a que sólo contempla la no discriminación con base en el sexo de las personas, pero no en el género.

Para la organización civil Human Rights Campaign, esta propuesta es contraria a la sustentada por el abogado anterior, Eric Holder, quien argumentó que la discriminación por identidad de género está prohibida en los Estados Unidos al amparo del Título cuestionado. Por lo que, señaló, en caso de ser aprobada, podría derivar “en una influencia peligrosa para las cortes federales” cuando los casos que revisen estén asociados a personas LGBTI.

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