Leonardo Bastida Aguilar

Ciudad de México a 26 de abril de  2017

Calambres en brazos y piernas, dolores constantes de cabeza, cansancio crónico sin aparente sentido, dificultades para respirar, baja de peso constante son parte de los síntomas de la enfermedad renal crónica (ERC), o pérdida de la función de los riñones, órganos encargados de filtrar la sangre y eliminar los desechos del metabolismo, secretar hormonas, mantener el balance hidroelectrolítico del cuerpo, entre otras.

La presencia de esta anomalía en los riñones, cuando llega el momento en que sólo funciona entre el 10 y 15 por ciento de estos, etapa de insuficiencia, únicamente es controlable mediante una terapia de reemplazo, es decir, el trasplante del órgano o la diálisis peritoneal o la hemodiálisis, tratamientos que permiten filtrar los desechos de la sangre y limpiar las toxinas, en sustitución del riñón.

Con respecto al trasplante, en nuestro país se requieren más de 150 mil trasplantes de riñón, un promedio de 12 mil al año en lista, de los cuales, sólo se llevan a cabo dos mil 900, explicó la nefróloga, Karina Renoirte López, en el marco del Congreso Mundial de Nefrología, celebrado en la ciudad de México del 21 al 25 de abril.

La especialista del Hospital Civil de Guadalajara, Jalisco comentó que al haber un déficit en materia de trasplantes se requiere de terapias de sustitución como la diálisis, las cuales, no están incluidas dentro de los beneficios brindados por el Seguro Popular, aunque si en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y los servicios de salud de las fuerzas armadas.

Sin embargo, comentó que esto se traduce en que al menos 80 mil de las 150 mil personas que necesitan este tipo de terapias de reemplazo renal no accede a ellas, pues su pago en un servicio médico particular implica un desembolso de alrededor de 45 dólares por sesión de tratamiento, requiriéndose en algunos casos hasta cuatro sesiones por día.

Añadió que incluso para sistemas como el IMSS resulta costoso este tipo de tratamientos pues absorbe entre 15 y 16 por ciento de su presupuesto global.

La situación, advirtió, podría tornarse más complicada ante la posibilidad de un incremento de casos a 220 mil para 2025, o incluso más, si se toma en cuenta que las principales causas de riesgo de la ERC son la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión.

“Una de cada 10 personas en México tiene algún grado de ERC y la cifra se reduce a una de cada tres en caso de vivir con diabetes”, aseguró Renoirte López.

Panorama global

La situación mexicana no es muy dispar de la de otros países, de acuerdo con la Sociedad Internacional de Nefrología, entre ocho y 10 por ciento de la población adulta de todo el mundo presenta alguna anomalía en los riñones y entre 10 y 15 por ciento de la población mundial total tiene ERC.

En una publicación elaborada en conjunto entre la Sociedad y la revista científica británica The Lancet, para mostrar el panorama global de las enfermedades del riñón, se señaló que la ERC está asociada con la inequidad para el acceso a una vida de calidad, provocando una reducción en la expectativa de vida. Esto se refleja en datos como que al año fallecen entre cinco y ocho millones de personas a causa de ERC que no pudo ser tratada, la mayoría de ellas habitantes de países de ingresos medios y bajos, donde se concentra 90 por ciento de las personas con ERC de todo el mundo.

De acuerdo con los datos recabados, durante 2010, 2.6 millones de las personas con ERC en etapa  avanzada  recibieron diálisis y se espera que para 2030 sean 5.4 millones, un gasto que los sistemas de salud de muchos países no podrían cubrir, pues implica miles de millones de dólares. Actualmente, en el mundo, al año, entre cinco y ocho millones de personas fallecen por no haber podido acceder a tratamiento de reemplazamiento.

Para los especialistas, el chequeo médico constante es una de las mejores herramientas para la prevención de la ERC. Un examen de orina y una química sanguínea anual pueden detectar la presencia de alguna falla en el riñón y el costo de ambas pruebas es relativamente bajo.

Atención integral

Desde 2004, Pisa Farmacéutica lanzó el programa Servicios Integrales de Nefrología (Sanefro) que permite a personas con ERC acceder a servicios médicos especializados para la aplicación de diálisis peritoneales o hemodiálisis, según sea el caso.

Con presencia en siete estados de la República Mexicana (Colima, Baja California, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Sinaloa) cada uno de estos espacios permite a las personas con ERC la aplicación de su tratamiento bajo la supervisión de un especialista, recibir la atención de un nutriólogo especializado y un psicólogo.

De las 13 clínicas que forman parte de Sanefro, 10 obtuvieron la Certificación de Establecimientos de Atención Médica por parte del  Consejo de Salubridad General, que las acredita como sitios que operan bajo las más altos índices de calidad y seguridad.

De esta manera, se busca mejorar la calidad de vida de las personas con ERC mediante el uso de los avances científicos en la materia.

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