Redacción

Ciudad de México a 10 de mayo de 2017

Nora era parte del equipo de trabajo de Big’s Bar, al igual que sus compañeras bailaba sobre la barra del bar para atraer a los clientes hombres y subir las ventas. Era parte de la imagen pública del negocio por lo que rara vez tenía problemas de corte laboral. La situación cambio cuando notificó que estaba embarazada. La pasaron a trabajar al área de fumar y sus horarios de trabajo eran irregulares, afectándola económicamente, lo cual derivó en estrés y amenazas de aborto y parto prematuro.

Heidi  trabajaba como “madre sustituta” en la Fundación Doctor José María Álvarez.  Allí les hacían pruebas de sangre de manera constante. Allí le detectaron que estaba embarazada. Su jefa hablo con ella, la felicitó por su trabajo pero le advirtió que tenía que por la situación debería estar consciente de las cosas, necesitaban otra persona en su plaza y querían que firmará una hoja en blanco a manera de “renuncia voluntaria”.

La situación que vivieron  Norma y Heidi no es tan diferente a la que han padecido muchas otras mujeres embarazadas. De las  mil 281 denuncias atendidas por el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) durante 2016, 39 por ciento corresponden al despido por embarazo.

En el marco del Conversatorio “Estrategias contra el Despido por Embarazo”, organizado por el organismo capitalino en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Darlene Rojas Olvera, presidenta de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de la Ciudad de México señaló que el derecho al trabajo es uno de los que más vulnera y afecta a las mujeres por lo que hizo un llamado a romper con el prejuicio del costo que genera despedir a una mujer embarazada comparado con el hecho de brindarle todas las prestaciones que por ley le corresponden durante este proceso.

Resaltó la creación de las Juntas Especiales 19 y 20 en el organismo que preside, la primera enfocada a casos de grupos vulnerables, entre ellos, mujeres, y dijo que de los expedientes en trámite 18.8 por ciento corresponden a despidos por embarazo, 3.2 por ciento  a discriminación y 2.9 por acoso.

Wendy Figueroa Morales, Directora Nacional de la Red Nacional de Refugios para Mujeres Víctimas de Violencia, resaltó que toda la discriminación es violencia y toda la violencia hacia las mujeres trasciende y afecta a la sociedad.

Refirió que el mejoramiento de la vida laboral de las mujeres, debe ser un trabajo articulado e integral para que el ejercicio de sus derechos se lleve a cabo de forma plena, por ello, dijo, desde la sociedad civil promueven autonomía y autogestión económica, el manejo de finanzas; y propuso la creación de protocolos para sancionar las conductas discriminatorias en el interior de las empresas.

La directora general del Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México, Teresa Incháustegui Romero, consideró fundamental la creación de una ley de igualdad salarial y de trato, la incorporación de las licencias de paternidad en las empresas, reforzar el tema de la conciliación familiar y laboral, la realización de campañas de sensibilización y el establecimiento de medidas y estímulos para las personas empleadoras.

Por su parte, la titular del Copred, Jacqueline L’Hoist emitió un mensaje en el que señaló que “es inhumano atropellar la dignidad de las mujeres trabajadoras embarazadas” y exhortó a las personas empleadoras a sensibilizarse en la materia.

Actualmente, existen programas de apoyo a mujeres embarazadas despedidas como Seguro de Desempleo, Cunas CDMX, Médico en tu Casa, entre otros. De acuerdo con la Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México 2013, 53 por ciento de las personas consideró que las mujeres embarazadas son discriminadas.

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