Ingrid Bengoa – colaboración especial

Ecatepec, Estado de México, 1 de noviembre de 2018

“¡Ya no queremos más escarnio de las víctimas!, ¡Exigimos respeto y dignidad a la memoria de nuestra hija y de las demás víctimas de feminicidio en Jardines de Morelos!” pidió, ante los medios de comunicación, el padre de Fabiola Luquín Reyes, joven desaparecida en Jardines de Morelos, zona donde operaba “el Monstruo de Ecatepec”, todo ello durante el performance-memorial humano “El Ritual de sus miradas” que homenajeó a las víctimas de feminicidio en Ecatepec.

La caminata

La caminata, que precedió al memorial humano, inició pasadas las once de la mañana del sábado 27 de octubre; el punto reunión fue el entronque de las vías y la avenida principal Jardines de Morelos, muy cerca de la estación del Mexibus del mismo nombre.

Al llegar los manifestantes, la gente se quedaba boquiabiertos y estáticos al verlos; para ello sólo se trataba de extraños que comenzaba a generar tumulto en ese lugar. Inclusive, algunos paraban para preguntar qué es lo que sucedería.

Ya organizados, el profesor Manuel Amador, integrante de la Red de Denuncia de Feminicidio en el Estado de México, con el megáfono en mano, invitó a los vecinos y transeúntes a sumarse a la caminata y , memorial humano para honrar la memoria, la vida, dignidad y miradas de estas víctimas de feminicidio en Jardines de Morelos y Ecatepec: “Este memorial humano es para humanizar la mirada de esas mujeres que ya no están, no sólo de Jardines, sino que de otros puntos de Ecatepec, porque exigimos verdad y justicia con nombre y apellido”, declaró.

La primera consigna la hizo Briseida Hermenegildo, perteneciente al Colectivo Aquelarre y Colectivo Genera, diciendo “¡Señor, señora, se matan a mujeres en la cara de la gente! “, “¡Ni perdón, ni olvido!”; a unísono, las mujeres y hombres que conformaron esta caminata, la siguieron.

Las consignas fueron variadas y constantes a lo largo de esta avenida: “¡Castigo a los asesinos, gobierno corrupto, por tu culpa estoy de luto!”, “¡Verga violadora, a la licuadora!”, “¡Al acosador, machete por cabrón!” o “¡No son muertas, son asesinadas!” son algunas de muchas consignas que clamaban al calor de la injusticia.

No obstante, al llegar a la vuelta de la calle Nicolás Bravo, por donde transcurrió casi toda la caminata, policías municipales y estaba esperando el contingente para escoltar a la zona cero, a Playa Pie de la Cuesta, donde se encontraron los restos de las mujeres que Juan Carlos “N”, alias “el Monstruo de Ecatepec”, arrojó en un pequeño lote baldío.

Algunas consignas denotaban un sentimiento de injusticia contra la constante violencia física que persiste hacia las mujeres, tales como “¡Te dije que no, pendejo, que no, mi cuerpo es mío, yo decido, yo soy mía, te dije que no!” porque hasta este año, se contabilizaron más 35 feminicidios, aparte de los casos que declaró el Monstruo de Ecatepec, según el conteo realizado por Red de Denuncia contra feminicidios del Estado de México.

El memorial humano, regalo para las víctimas

El “Ritual” consistió en un memorial humano donde las participantes, vestidas de blanco, con velos y rosas, de todas las edades y todas la zonas del municipio de Ecatepec blanco, giraban por tiempos y levantando las manos exclamaron “¡Este es nuestro rostro!”, “¡Estamos aquí, contigo, hermana!”, todo al ritmo de un vals, “Yo vengo a ofrecer mi corazón” y “ Como la Cigarra”, estas dos últimas de la cantautora Mercedes Sosa.

Al terminar este “ritual”, las participantes se abrazaron de manera emotiva y lanzaron frases libres para recordar a aquellas que les fue arrebatada su vida en esa zona, todo entre pétalos de 850 rosas.

Todas invitaron a los padres de algunas mujeres, adolescentes y niñas desaparecidas y asesinadas de la zona a expresar algunas palabras o exigencias ante los medios de comunicación; el familiar de Fabiola Luquín Reye, que desapareció el 10 de enero de 2012 al dirigirse a un entrevista de trabajo, exigió a los medios de comunicación, al gobernador Alfredo del Mazo así como a senadores y diputados de la zona a trabajar para eliminar el amarillismo y escarnio de las víctimas de estas circunstancias: ¡Exigimos respeto y dignidad a la memoria de nuestra hija y de las demás víctimas de feminicidio en Jardines de Morelos!” .

Así mismo, también dijo que las desapariciones y feminicidios son consecuencia del descuido ominoso de las autoridades o sea, falta de seguridad pública, alumbrado público, transporte público digno y adecuado, así como cámaras de seguridad, “por lo que el ambiente de Jardines de Morelos se ha convertido en una constante psicosis social”.

Una vecina comerciante de la zona que, al final del memorial humano, aseguró que estos feminicidios no son nada nuevo; contó que la impunidad del Ministerio público y su policía es tal que ellos son autores de muchos asalto y secuestros de la zona. También dijo que desde hace 12 años, de manera constante, se encuentran bolsas con restos humanos en diferentes secciones de la Jardines de Morelos y que las autoridades correspondientes no realizan investigaciones periciales a fondo, por lo que los crímenes quedan impunes y las mujeres siguen desapareciendo.

En este memorial humano participaron Colectivo Aquelarre, Acción Juvenil, World Vision, que trabajan en Tulpetlac; Invisibles somos visibles, Colectivo justiciero, Colectivo Arte-Acción de la CDMX y Red de Denuncia contra Feminicidios en el Estado de México, quien organizó el evento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*