Xóchitl Celaya Enríquez – enviada

Cancún, Quintana Roo a 1 de marzo de 2017

Desde noviembre del año pasado, el gobierno mexicano emitió una alerta epidemiológica por la alta mortalidad asociada con diabetes, debido a que, de acuerdo con las últimas encuestas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cada año se presentan entre 65 mil a 70 mil  decesos vinculados con este padecimiento, lo que significa que de cada 100 muertes en el país, 13 se relacionaron con un mal manejo de la enfermedad.

Al día de hoy se calcula que en el país alrededor de 10 millones de personas que viven con diabetes y por lo menos 50 por ciento de las personas con esta condición de salud desconocen que tienen la enfermedad, esto significa que sólo 6.4 millones de personas reciben tratamiento de control.

De acuerdo con el INEGI, las entidades que presentaron una mayor tasa de mortalidad por diabetes en 2010 fueron la Ciudad de México con 104 casos por cada 100 mil habitantes, seguido de Veracruz con 88, Morelos, 87; Chiapas, 48; Baja California Sur, 43 y Quintana Roo con 42; sin embargo, en los últimos años la tendencia en el resto de la república ha sido más homogénea.

Problema de salud pública

De acuerdo con Guillermo González Gálvez, investigador del Instituto Jalisciense de Investigación en Diabetes y Obesidad, la diabetes se ha convertido en un problema de salud pública que requiere atención inmediata y eficaz generada desde las instituciones gubernamentales y diferentes sectores sociales, ya que si no se trabaja en conjunto, estas cifras pueden duplicarse para el año 2025.

González Gálvez, especialista en endocrinología, aseguró que a pesar de las estrategias que se han implementado desde las instituciones, no se han logrado disminuir las cifras, esto significa que los sistemas de salud no pueden con la atención médica y mucho menos con las complicaciones que este padecimiento genera.

En conferencia de prensa, recordó que en 2012 el registro de personas adultas con sobrepeso en México fue de 26 millones, mientras que las personas que presentaron obesidad fue de 22 millones.

Tan solo en 2011, México invirtió 13 mil 469 millones de dólares en pacientes con diabetes y obesidad, equivalente a 700 dólares pér capita. Es por ello, que ante este panorama, el especialista puntualizó en la necesidad de que la población esté educada para conocer si tiene algún factor de riesgo que le permita el desarrollo de diabetes.

Factores de riesgo

En México, casi 70 por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad, lo cual propicia el desarrollo de diabetes mellitus tipo dos. Saber si se tiene algún familiar con diabetes es de gran importancia debido a que se incrementa la probabilidad de desarrollar la enfermedad; si a eso se suma un estilo de vida sedentario, con una mala alimentación que involucre comida chatarra alta en grasas saturadas o azúcares procesadas, el riesgo es aún mayor.

El especialista explicó que muchas personas que llegan a edades avanzadas sin haber desarrollado diabetes se creen exentos de padecer esta enfermedad, sin embargo, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, el grupo de edad con más personas diagnosticadas es el de entre 60 y 70 años.

Esto significa que la diabetes mellitus tipo 2 puede darle a cualquier persona en cualquier etapa de la vida, pero  puede evitarse si se modifican los estilos de vida.

Complicaciones por diabetes

La causa número uno de las muertes en México está asociada con diabetes. La enfermedad cerebro vascular, problemas cardiovasculares y renales, así como amputaciones o infecciones graves que causan la muerte están ligadas directamente a la diabetes mellitus tipo 2 lo que la convierte en algo serio que atender.

Si se observa la historia natural del padecimiento, en los últimos veinte años, la diabetes tipo 2 se diagnostica cada vez más en etapas tempranas en la población mexicana, es decir hace 30 años el mayor diagnóstico se hacía entre los 50 y 70 años, después se empezó a diagnosticar entre los 20 y 40; en la actualidad un número considerable de diagnósticos se hacen entre los 15 y los treinta años, en este grupo es más grave porque la severidad es más importante y con probabilidad requieran tratamiento con insulina lo que implica un apego adecuado para mantener un control metabólico y evitar complicaciones en su vida productiva.

Una diabetes tipo 2 mal controlada, comienza a generar complicaciones serias en un tiempo estimado de entre 10 y 20 años, por ello se debe reconocer que la etapa de la vida en la que se presente determinará la severidad de ésta.

De acuerdo con el especialista, la mejor estrategia poblacional para modificar el crecimiento de diabetes mellitus tipo 2  es comenzar a cambiar el estilo de vida de la niñez y adolescentes.

La principal complicación por diabetes es la insuficiencia renal crónica que una vez desarrollada requiere de diálisis peritoneal, pero la esperanza de vida disminuye.

El reto

Para González Gálvez, es necesario crear estrategias públicas de prevención para que la población cambie a un estilo de vida más saludable que le permita tener calidad de vida y disminuir los índices de la enfermedad.

Para ello, la meta fundamental es evitar el desarrollo de sobrepeso y obesidad debido a que todas las personas tenemos la suficiente carga genética para desarrollar diabetes, es decir; si una persona menor de 10 años tiene sobrepeso u obesidad y sus padres o abuelos viven con diabetes, es probable que en la adolescencia desarrolle diabetes.

El endocrinólogo agregó que cuando esta enfermedad llega en etapas más tempranas se presenta de forma más severa y los tratamientos son más agresivos debido a que buscan evitar complicaciones,  de ahí la importancia de formar hábitos saludables desde edad pediátrica para prevenir la aparición de ésta.

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