Juan Carlos Mendoza-Pérez*; Luis Ortiz-Hernández**

Ciudad de México a 24 de julio de 2017

El objetivo del Diagnóstico situacional de personas LGBTIQ de México 2015 fue describir la situación actual de las personas LGBTIQ de la República Mexicana en torno a las temáticas de salud, violencia y discriminación, legislación, educación, participación política y empleo. Para lograrlo, la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, Inspira Cambio A.C., Programa Compañeros A.C. y Reacciona México RMX promovieron la suma de esfuerzos de distintas organizaciones de la sociedad civil, personas independientes y empresas socialmente responsables, como lo es Manhunt México, para la realización de este Diagnóstico. Para ello se utilizó una encuesta difundida y realizada a través de internet durante los meses de febrero a septiembre de 2015, preservando siempre los principios éticos de confidencialidad y voluntariedad.

Los resultados a nivel nacional sobre las características sociodemográficas, la situación de salud y prácticas sexuales pueden ser revisados en los primeros dos informes del Diagnóstico. Los siguientes resultados abordan específicamente la discriminación por orientación sexual o identidad de género de las personas que residían en la Ciudad de México durante el periodo de estudio.

El total de participantes de la Ciudad de México fue de 1,848 personas. De las cuales, las tres principales poblaciones fueron los hombres gays (68%), seguidos por las mujeres lesbianas (10%) y los hombres bisexuales (9%). La edad promedio de las personas participantes fue de 31 años. El nivel socioeconómico de la mayoría de las personas participantes fue de medio-alto. Con relación a la escolaridad, se observaron mayores proporciones de los niveles licenciatura y/o posgrados en el subgrupo de personas queer (83%) y gay (77%), mientras las mujeres (58%) y hombres trans registraron la menor proporción (48%).

Acerca de la discriminación por orientación sexual o identidad de género, el 68% de las personas respondieron haber sido discriminadas alguna vez en su vida. Las poblaciones con mayores proporciones de discriminación fueron las personas queer (73%), las mujeres lesbianas (72%) y los hombres trans (72%). Los hombres bisexuales fueron las personas que reportaron en menor proporción el haber sido discriminados alguna vez en la vida (49%). Resultados similares fueron encontrados en la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010 (ENADIS 2010) en donde el 52% de las personas lesbianas, homosexuales o bisexuales consideraban que el principal problema que enfrentaban era la discriminación, seguida de la falta de aceptación y las críticas y burlas. Respecto a los datos de la Ciudad de México, en la Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México 2013 (EDIS-CdMX 2013), los datos presentados no son segmentados por orientación sexual o identidad de género, lo que impide determinar la magnitud del problema en poblaciones no heterosexuales. Sin embargo, el 84% de la población general entrevistada, consideró que existía discriminación hacia las personas con preferencias u orientación distinta a la heterosexual.

Los principales lugares en los que se reportó haber recibido discriminación fueron en los espacios públicos como parques, plazas o en la calle (38%), la escuela (37%) y la familia (26%). Relacionado con los espacios en dónde se recibió discriminación a diferencia de nuestros resultados, en la ENADIS 2010 se más intolerancia de la policía (43%) y la gente de su iglesia o congregación (39.8%), en contraste con la que percibía de su familia (11%) y sus amigos (8%).

Retomando los resultados del Diagnóstico, las principales formas de violencia experimentadas por causa de la orientación sexual o identidad de género fueron:  a) le hicieron sentir que debía ser más masculino o femenina (25%), b) sabían de su orientación sexual o identidad de género, pero no querían hablar de ello (22%) y c) les negaron algún servicio (19%). En el caso de la EDIS-CdMX 2013, la población general respondió que las principales formas en las que se discrimina a las personas de preferencia u orientación sexual distinta a la heterosexual fueron las siguientes: a) les gritan en la calle (18.8%), b) se burlan de ellas (17.1%) y c) no les gusta ver parejas del mismo sexo (12.8%).

Con respecto al ejercicio de la ciudadanía, en el Diagnóstico se encontró que el 18% de las personas no habían escuchado sobre el derecho a la no discriminación y el 35% de las personas no acudirían a denunciar si fueran discriminadas. Los principales motivos por los que no denunciarían fueron: corrupción y desesperanza al cambio (51%) y la burocracia (8%).

Los datos presentados muestran que la discriminación es aún una constante, ya que la mayor parte de la población entrevistada ha sido discriminada alguna vez en su vida por causa de su orientación sexual o identidad de género. La escuela, los lugares públicos y la familia son espacios donde existe más discriminación, aunque es interesante hacer notar los cambios entre la ENADIS 2010 y el Diagnóstico 2015. Parece ser que los espacios en los que se recibe la discriminación han cambiado, desde un espacio institucional (policía o iglesia) a espacios públicos relacionados con el esparcimiento (como parques, plazas, etc) e institucionales privados (por un lado, la escuela, que, aunque es una institución estatal, las interacciones son de tipo personal y por otro, la familia).

Aunque la violencia física hacia la población LGBTIQ se reporta cada vez con menor frecuencia en este Diagnóstico, las violencias psicológicas o simbólicas comienzan a cobrar relevancia: entre una cuarta y quinta parte de la población LGBTIQ no puede hablar abiertamente de su orientación sexual o les han pedido que cambien su identidad de género. Estas formas de violencia, a pesar de ser sutiles, siguen teniendo efectos negativos en la vida de las personas LGBTIQ en tanto que son una forma de reproducción del estigma asociado a la homosexualidad y la transgresión de los estereotipos de género.

A pesar de los avances legales en materia de no discriminación (leyes contra la discriminación, matrimonio igualitario, sociedades de convivencia, etcétera) y la creación de instituciones, como los consejos para prevenir la discriminación estatales y federales, la discriminación por orientación sexual e identidad de género persisten. Aunque la Ciudad de México es percibida “gay friendly”, en el Diagnóstico se observó que casi una tercera parte de las personas no denunciaría en caso de ser discriminada por su orientación sexual y/o identidad de género. Pensar que las cosas no van a cambiar, que existe corrupción para favorecer al discriminador, el exceso de trámites y tiempo para resolver una denuncia son áreas de oportunidad para trabajar por parte de estos departamentos gubernamentales para incrementar la intensión de denunciar. El trabajo en conjunto con la sociedad civil tendría que ir encaminado a que los cambios legales (de avanzada) se reflejen en la vida cotidiana de las personas con la intención de disminuir la brecha existente entre políticas públicas y la realidad social.

Se requiere continuar con el estudio de las disparidades sociales asociadas a la orientación sexual y la identidad de género. Los datos que se reportan en este Diagnóstico complementan a los aportados por la Encuesta de la Ciudad de México, los cuales provienen de población general y los datos de hace más de una década de la ENADIS 2010. El contar con información actual acerca de la vivencia de la discriminación permite verificar los avances de las políticas y programas de prevención de la discriminación. Es decir, una perspectiva desde el “nosotros” y no solamente desde el “ellos”.

*M. en C. Juan Carlos Mendoza, profesor-investigador del Departamento de Atención a la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco.

**Dr. Luis Ortiz-Hernández, profesor-investigador y jefe del Departamento de Atención a la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco.

2 Comments

Steven Díaz

Interesante resultado aunque es un grupo muy sesgado social y económicamente. No creo que los resultados puedan ser extrapolados a toda la comunidad LGBTIQ de la CDMX.

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Juan Carlos Mendoza

Ninguna encuesta LGBT hasta el momento ha logrado ser representativa, sin embargo a pesar de las limitantes que conlleva un estudio de diseño transversal (donde se estudia la exposición y evento simultáneamente), muestra una fotografía de la realidad de las personas que participaron en el estudio, realidad que es un reflejo del entorno en el que se desarrollan… por ello los resultados son una aproximación a lo que pudiera ser su cotidianidad (nuevamente, en el contexto de las personas que participaron en el estudio).

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