Redacción

Ciudad de México a 7 de febrero de 2017

Franco huyo de su natal Nigeria tras sufrir un ataque homofóbico en el que asesinaron a su novio. Los hechos ocurrieron al interior de su hogar, pues un vecino llamó a una pandilla al ver a Franco y a su novio juntos. La pareja de Franco no sobrevivió al ataque.

En la nación del continente africano, las relaciones entre personas del mismo sexo alcanzan una pena de hasta 14 años de cárcel. Franco, al temer por su vida, decidió dejar su país e ir a Suecia, un país caracterizado históricamente por su apertura a la inclusión de las personas lésbico, gay, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales al ser de los primeros en reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo y prohibir a nivel constitucional la discriminación por orientación sexual o identidad de género.

Al llegar al país nórdico, Franco decidió solicitar asilo bajo el argumento que era víctima de persecución en su país por su orientación sexual. La respuesta obtenida por parte de las autoridades suecas fue que “no pudo expresar sus sentimiento más profundos”, además de que les pareció “sospechoso” que no haya aceptado su sexualidad antes de los 16 años.  Por tal razón, se determinó que sería deportado a su país de origen.

En resolutivos similares, el departamento de inmigración sueco negó la solicitud de asilo a un adolescente iraní porque “había logrado conseguir un pasaporte para dejar Irán” y a una mujer bisexual de Nigeria le dijeron que sus declaraciones no eran creíbles, a pesar de que su novia testificó ante un tribunal.

Situaciones similares han vivido ciudadanos LGBTIQ de Nigeria en otros países de Europa. En Reino Unido, un hombre identificado como Oyenkunle, quien residía en Londres ante el temor de que sus familiares y conocidos lo atacaran en su país natal por su orientación sexual, también solicitó asilo en la isla británica. La respuesta fue la deportación en un avión con otras 50 personas el pasado 31 de enero. La medida fue cuestionada por defensores de derechos humanos por que a Oyenkunle nunca se le realizó una entrevista y todas las notificaciones se le enviaron a un domicilio incorrecto.

Ante la situación de Franco, la organización internacional All Out hace un llamado a la comunidad internacional para pedir al gobierno de Suecia la modificación de sus políticas de asilo y refugio para evitar tratos denigrantes hacia los migrantes, sobre todo aquellos identificados como integrantes de los colectivos LGBTIQ.

Conoce más sobre el caso y firma la petición elaborada por la organización en https://go.allout.org/es/a/stop-francosdeportation/?akid=13156.3702839.cOLRXT&rd=1&t=5&utm_campaign=stop-francosdeportation&utm_medium=email&utm_source=actionsuite

 

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