Leonardo Bastida Aguilar

Ciudad de México a 19 de abril de 2018

En América Latina, hay un aumento, en promedio, de dos por ciento anual, de nuevas infecciones de VIH, e incluso, en siete países, el aumento promedio anual es de 10 por ciento. En naciones de El Caribe, hay una reducción de nuevos registros entre las mujeres, pero un aumento de ocho por ciento en el sector masculino. De estas nuevas infecciones, una de cada tres se presentan en jóvenes de entre 15 y 24 años y dos tercios en poblaciones clave y  sus parejas sexuales, señaló Giovanni  Rabasi, de la Organización Panamericana de la Salud, quien planteó la necesidad de revisar las políticas de prevención del VIH en la región tras revisar datos recabados por el Programa Conjunto sobre VIH/sida para las Naciones Unidas.

Durante su intervención en el Simposio científico. Construyendo consenso. Entendiendo la ciencia para acabar con el VIH en América Latina y El Caribe, organizado por la Sociedad Internacional del Sida (IAS por sus siglas en inglés), el infectólogo italiano comentó que la respuesta al VIH requiere del trabajo en varios sectores, entre ellos el biomédico, el conductual y el estructural, por lo que se han propuesto algunas soluciones regionales como  que en 10 países de la región implementen políticas públicas para la utilización de profilaxis pre exposición (PrEP), es decir, tomar medicamentos antirretrovirales antes de exponerse a una relación sexual de riesgo, con un alcance de 150 mil persones pertenecientes a poblaciones clave.

Recordó que esta estrategia ha sido recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 2015, tras verificarse su eficacia desde 2012, para ser incluida como una opción adicional de prevención para personas con riesgo substancial a una infección de VIH, y como parte de paquetes de prevención combinados, en los cuales se incluyan condones, lubricantes, tamizaje, manejo de infecciones de transmisión sexual, pruebas de VIH y estrategias de reducción de riesgos y de daños.

Por otra parte, Rabasi explicó que otro mecanismo de apoyo a las labores de prevención es la profilaxis post exposición (PeP), consistente en la toma de medicamentos antirretrovirales después de una situación de riesgo,  la cual, es utilizada en caso de personas que han sufrido una violación o por accidentes de trabajo en los servicios de salud, pero no ha sido implementada en poblaciones clave.

Añadió que esta estrategia fue recomendada por primera vez por la OMS en 2007 en el contexto de violencia sexual, pero la situación ha cambiado, pues 11 países de la región la utilizan en casos de sexo consentido y 28 en caso de violencia sexual o de accidentes ocupacionales.

En el caso de la PrEP, indicó que sólo tres países (Bahamas, Barbados y Brasil) la han implementado, y en otros, hay proyectos de demostración de pilotos, entre ellos México.

Ante el panorama, el especialista consideró que tanto la PrEP como el PeP son opciones complementarias entre si por lo que, los diferentes sectores involucrados en la respuesta al VIH, como son las y los usuarios de los servicios de salud deben aumentar su conocimiento en la materia para que hagan incidencia y presión y demanda a los tomadores de decisiones para garantizar el acceso a la prevención combinada como derecho a la salud.

En cuanto a los proveedores de servicios de salud, consideró necesario que mantengan un diálogo con la sociedad civil, además de trabajar en la provisión de servicios más amigables e inclusivos, además de servicios para la comunidad por la comunidad.

En el campo de las políticas públicas, recomendó desarrollar un marco nacional de estrategias de prevención combinada para un cambio de paradigma de un abordaje curativo a uno preventivo, realizar análisis de costo – efectividad en la implementación de dichas estrategias, identificar oportunidades de eficiencia, generar mejor información sobre la PeP y la PrEP, promover el dialogo intersectorial, fortalecer  las estrategias de reducción de estigma y discriminación  y promover servicios diferencias a poblaciones en situación de vulnerabilidad.

Cambios poblacionales

Por su parte, Anton Pozniak, presidente electo de la IAS, expuso que cada vez más personas con VIH tienen 50 años o más y presentan problemas de salud como enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes, representado tres de cada 4 muertes y dos de cada 3 causas de pérdidas de años de calidad de vida.

Para el caso de América Latina, el también director del Hospital de Westminster y Chelsea, en Londres, Inglaterra, identificó que en países como Argentina, Colombia, Brasil y Perú, alrededor de 20 por ciento de las personas con VIH presentan síndrome metabólico, es decir, una combinación de diabetes mellitus tipo 2, dislipidemia (problemas con colesterol) o enfermedades cardiovasculares, o al menos dos de dichos padecimientos.

Por esa razón, el virólogo indicó que se requiere pensar en la atención al VIH desde una perspectiva integral, en la que no sólo se monitoree y atienda a la infección sino a otras enfermedades. Como ejemplo, citó acciones emprendidas en Sudáfrica y Kenia, donde también se atienden hipertensión y diabetes a la par; en Nigeria, donde la atención al VIH se ha incorporado a los servicios de salud reproductiva o en la India, que hay tratamiento integral para otras infecciones de transmisión sexual.

Añadió que la atención al VIH ha permitido implementar estrategias eficaces de atención como la descentralización de entrega de medicamentos, la formación de “paquetes” de cuidados y servicios y la eficiencia en los mismos. En contraparte, en algunos países latinoamericanos se han echado a andar programas nacionales de diagnóstico temprano y manejo de diabetes, cáncer cérvico uterino y enfermedades metabólicas, pero no se han aprovechado para ser puntos de detección, tratamiento y consejería.

Por tanto, Pozniak consideró que el VIH debe ser integrado a otras estrategias de salud a fin de aprovecharlas para incrementar la detección de nuevas infecciones y brindar la mayor atención posible a las personas con VIH que requieren ser atendidas por otros especialistas.

One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*