La
infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
no puede ser detectada por síntomas. No hay signos visibles
o malestares que indiquen claramente un cuadro de infección.
Por eso, la única forma de saber si nuestro sistema de defensas
ha sido atacado por el VIH, es a través de las pruebas de detección,
que están disponibles, de manera gratuita, en centros de detección
operados por instituciones públicas de salud, donde, además,
existen servicios de consejería e información sobre el
VIH/sida.
¿Qué son las pruebas de detección?
Las pruebas de detección son pruebas de anticuerpos al VIH, que indican
si el organismo de una persona está infectado. La más común
es la Elisa (ensayo inmunoenzimático ligado a enzimas). En todos los casos
positivos se hace una segunda prueba, la Western Blot, para confirmar el diagnóstico.
¿Por qué es mejor saberlo?
De acuerdo a las leyes, la aplicación de la prueba es voluntaria y confidencial.
La prueba no puede ser requisito para contraer matrimonio, obtener empleo, para
recibir atención médica o cualquier otro servicio. Para prevenir
cualquier abuso existen instituciones que defienden tu derecho a no ser discriminada/o,
como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y las comisiones
de Derechos Humanos, donde puedes interponer quejas y denuncias.
Para conocer el centro de detección más cercano a tu domicilio
o en tu localidad, puedes llamar a:
LOCATEL: 5658-1111
TELSIDA:
DF: 5207-4077
Del interior:
01 800 712-0886
y 01 800 712-0889
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