Redacción

Ciudad de México a 3 de julio de 2017

Con 393 votos a favor y 225 en contra, incluido el de Angela Merkel, canciller de Alemania, el parlamento federal germano aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo después de haberse generado una coalición entre los partidos verdes y de izquierda y el cambio de postura gubernamental de un “no” rotundo al tema a permitir que cada diputado perteneciente a la corriente demócrata cristiana “votara conforme a su conciencia”.

De esta manera, tras generarse diversas alianzas políticas, se desatoró de la agenda legislativa un tema que desde hace años, diversas facciones habían intentado impulsar, pero la canciller Merkel y su corriente política habían descartado desde hace varios años, bajo el argumento de que la Constitución alemana define al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

Desde 2001 eran permitidas las uniones de hecho en territorio alemán, sin embargo, se consideraba que aún no se reconocían plenamente los derechos de las personas homosexuales debido a que estas no les garantizaban derechos como la adopción de menores, entre otros.

Bolivia

En América del Sur, el Estado Plurinacional de Bolivia confirmó la sentencia del Tribunal Supremo Electoral (TSE), en cuyo contenido se señala que pueden contraer matrimonio civil las personas transgénero y transexuales que hayan tramitado el cambio de identidad en sus documentos personales bajo el amparo de la Ley de Identidad de Género, vigente en la nación andina desde mayo de 2016.

El pasado jueves 29 de junio, la presidenta del TSE, Katia Uriona, indicó que se emitió un instructivo al Servicio de Registro Civil (Sereci) para permitir que las personas trans puedan casarse presentando su certificado de nacimiento, cédula de identidad y certificado de soltería, como establece la normatividad vigente,

Según Uriona, el instructivo “tiene carácter administrativo” y se basa en la Ley de Identidad de Género, que permite a estas personas cambiar en documentos oficiales su identidad, sexo e imagen.

La jueza indicó que con esta medida, se garantizan los derechos  establecidos en la Constitución aunque recalcó que esto no significa la modificación del texto constitucional, el cual define  al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, sino únicamente el respeto a una norma vigente en la materia del reconocimiento de los derechos de las personas transgénero y transexuales.

“El Órgano Electoral no tiene facultad interpretativa de las leyes, lo que hace es implementar lo que la ley le faculta en términos de su responsabilidad”, agregó.

La Ley de Identidad de Género boliviana establece que las personas transexuales son quienes han construido su género contrario al sexo asignado al nacer recurriendo a alguna intervención médica, mientras que las  transgénero son las personas que cambian su identidad de género sin recurrir a transformaciones corporales.

En diciembre pasado, se registró el primer matrimonio civil de una mujer transexual, al amparo de la norma que le permitió cambiar de sexo en sus documentos personales.

Entretanto, desde octubre pasado, en el Congreso boliviano se debate una propuesta de suspensión de la Ley de Identidad de Género, y en el Tribunal Constitucional se resuelve una controversia acerca de si esta normativa permitirá a las personas transgénero, transexuales, lesbianas y gays  la posibilidad de casarse y adoptar hijos.

Panorama global

En más de 20 países del mundo es posible el matrimonio entre personas del mismo sexo. La primera nación en aprobarlo fue Países Bajos en el año 2000. Su entusiasmo contagió a Bélgica, que en 2003 se sumó a la medida y lo legisló. Continuaron Canadá y España en 2005 y Sudáfrica en 2006.

En 2009, Suecia y Noruega modificaron las definiciones de matrimonio de sus códigos, siguiéndole la ciudad de México, Islandia, Argentina y Portugal en 2010; Dinamarca en 2012; Inglaterra, Gales, Francia, Nueva Zelanda, Brasil y Uruguay en 2013; Luxemburgo y Escocia en 2014;  Irlanda y Estados Unidos en 2015; Colombia en 2016, y Finlandia y Eslovenia durante este año en territorio europeo y Taiwan en Asia, convirtiéndose en el primer país asiático en hacerlo, quedando pendiente la discusión en Malta, donde el tema fue plataforma política durante las pasadas elecciones presidenciales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*